lunes, noviembre 28, 2011

No sé bailar.

No sé bailar, pero en ésta entrada no hablaré sobre eso, tengo que informarles que me he mudado de casa y de dirección en la web... Google me falló con blogspot y pues heme ahora intentando probar suerte en Wordpress.

Estaré escribiendo y publicando y divagando y otrogerundiando aqui, son bienvenidos.

viernes, noviembre 25, 2011

Palíndromos y tintas viajeras.

Cuando voy en el camión me entretengo haciendo algunos juegos de palabras, algunos ejercicios del lenguaje como la cacofonía, barbarismos, corrección de solecismos, hiatos, ritmo y fonética, anfibilogías, vulgarismos, neologismos y arcaísmos y más recientemente capicúas y palíndromos. Varias veces esos juegos llegan a tener de "cierto valor" y los publico a manera de historias o poemas, tal es el caso de éste poema tan chafa o de series muy cursis. Hoy traigo en mi mano tres cortos palíndromos:

Entre la sotana y la lujuria, ciertos altos grados religiosos cometen pecados. No siempre sabiendo el día se juzga sin saber ni conocer los motivos de aquellos llamados santos, una corta linea nos revela ya por lo menos una fecha falsa de cuando éste romance pasaba.

Abad el 13-11-31 le daba.

Después del machismo mexicano uno poco se espera de los consejos que un compadre reggaetonero le da al padrino de sus hijos. Casado, con novia o comprometido con su futura vieja, por no llamarle Nalgapronta Pocachichi el caballerosisímo compadre llama con respeto a aquella sumisa mujer y le sugiere al Nadahombre serle fiel y por lo tanto amarla.

Amad a tu puta dama.

Ya por último por clases de geografía no pararía de no ser por la ignorante de la maestra. La corta historia de amor de dos seres no existentes en un no-lugar muy relevante hace presencia al momento de leer el apellido del chófer rodeando la imagen de un santo. Escribiendo de relieves a capela, personificando las montañas y siguiendo a las mujeres un gigante enamorado con poco vocabulario recita su nombre.

Yo Valle, a ella voy.

Así escribo muchas letritas y cuando me equivoco tacho mis errores en señal de la más grande ironía.

miércoles, noviembre 23, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (5).

Recuerdo el día en que casi la vi, casi le hablé y casi pude conocer quién es ella. Me confié en verla próximam—

Aquí quiero abrir un pinche paréntesis:
No entiendo el romanticismo ni la idealización. Y con decir que no los entiendo me refiero a sus porqués. Algunos desvisten a las mujeres con la mirada pero yo prefiero usar los dientes, es más divertido y el kino ayuda bastante en eso de entablar relaciones. Trataba de entender la idea del amor y hasta ahorita le veo dos conceptos, uno idealista y otro pragmático.

En el idealista el amor es benigno, no causa daño, es bello y produce vida, conocimiento, alegría o cualquier otro alimento para el alma. Se rompe la barrera del egoísmo pues se acepta que esa persona no nos pertenece y es distinta a uno mismo, son dos partes de otra idea: la pareja. No forman un solo ser, se compone un sólo ser. "Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto." No es reciproco y a pesar de eso no espera la reciprocidad.

En el pragmático el amor ayuda a crecer y es egoísta, queremos lo que esa persona posee para nosotros mismos y nos atamos al sentimiento irracional, similar al enamoramiento. El amor pragmático tiende a lo bello, pero no lo es, sin embargo nos mantiene con un grado de bienestar estable. Desea la reciprocidad pues queremos ser amados.

El enamoramiento todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta (no entiendo ese sentido; si algo te hace daño te retiras por decisión propia pues no es bueno para ti). Bueno en que precede a cualquier forma de amor, malo en que espera demasiado y distorsiona cualquier sentimiento o idea.

Los ideales no existen pero son necesarios, al menos en mi caso para divertirme. El amor como idea popular o moda tiende a romantizar el dolor que causa el supuesto amor, qué clase de sentimiento permite que el usuario se lastime aguantando. Toda emoción busca nuestro bienestar y eso es racional así las emociones sean irracionales. El amor el ser una emoción busca nuestro bienestar y si sufrimos es una clara señal de que eso no es amor.
Cierro paréntesis.

—ente pero ya no la he vuelto a ver, creo que de haberle hablado por lo menos seríamos amigos en Facebook o tendría una idea de quién es ella, Gaby.

viernes, noviembre 18, 2011

La paradoja del miedo (1).

―"Cualquier cosa que se le pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas. Es duro pensar en esto, pero es la verdad. Esto no cambiará con cubrirnos los ojos." Esto es el miedo y no tengo idea de cuándo comenzó a ser así. ―Decía el viejo sentado en la caseta, como siempre, delirando mientras hablaba de su infancia y de la infancia de sus padres… las locuras de un viejo hablando sobre alguna extraña mitología, que ni siquiera es capaz de recordar a su edad. Como enfermero le atendía cuando se enfermaba, el tiene que estar por lo menos consciente en caso de problemas en el bar, sólo él conoce el funcionamiento de esas antiguas pistolas y únicas armas que poseemos.

Escuché una alerta en la radio, se acercaba una riña entre fracciones y teníamos que cerrar el hospital improvisado dentro de la taberna. Los fractos se mataban entre sí por el dominio del imperio eléctrico, sus enormes brazos metálicos fácilmente destruirían cualquier cosa que encontraran que usara electricidad, sin importarles que fueran instrumentos médicos para mantener con vida a los huérfanos atendidos en un hospital clandestino.

Los clientes fueron corridos y los enfermos fueron escondidos. Todos quienes estaban en buenas condiciones evacuaron el lugar en completo silencio, sólo quedamos el viejo, una mujer embarazada y yo, un mesero. La mujer lloraba asustada, pero aún podía caminar, le dije que la acompañaría hasta su departamento, le pedí que saliéramos con cuidado, abrí la puerta y salió delante de mí.

Se escucho un corte frente la puerta del bar, un fracto llegó a la mujer embarazada de manera natural y la mató. El maldito gobierno controlaba desde hace tiempo la natalidad de manera muy brutal, pero no había visto que llegaran a extremos de matar también a la madre, normalmente provocaban únicamente algunos de los llamados abortos. El hombre, si es que puedo llamarlo así, adelanto su pierna izquierda, calzaba al puro estilo del arcaico oeste, una bota enorme con un engrane a la altura del talón. Al pisar la entrada del bar, la sangre de la mujer fue absorbida por uno de los tentáculos –no puedo llamarlos de otra forma- que sobresalían de la pantorrilla de aquel hombre. Yo retrocedí casi tropezándome con algunas botellas.

Entró a la taberna con mucha tranquilidad. Su segunda pierna era humana, o al menos eso parecía detrás de sus ropas rasgadas; una playera sin mangas dejaba ver sus dos brazos esculpidos muy posiblemente con alguna aleación de carbono; sin ninguna cicatriz. Como a cualquier fracto, su naturaleza sexual era bastante androgena, pero su voz aunque distorcionada por las componentes abiológicos en su garganta se reconocía como una voz masculina. La vizdermia en su rostro dejaba ver perfectamente una sonrisa maquiavélica, no reconocía sus razones al verlo entrar, pero cuando puso uno de sus ojos sobre mí, entendí que quizás buscaba al viejo.

Señalé la caseta, el viejo parecía dormido, el sujeto se acercó a él y cuando estuvo suficientemente cerca lo arrojó contra la pared, destruyendo la cartera de los muros y dejando ver las incubadoras de los nonatos naturales, abandonados por sus madres en busca de la vida galante. ¡Vaya momento para morir se le ocurrió al viejo! El fracto se acercó a mí, sin abrir su boca, podía ver perfectamente como rechinaban sus dientes y movía su larga lengua dentro de su mismo cráneo. Sus ojos tenía el brillo gris que tienen los fractos en sus ojos, debido a la catarsis que hacían al regresar a sus respectivas bases.

Según yo sabía, recolectaban cualquier cosa orgánica que les sirviera para producir energía, su alimento, los cuerpos que dejaban en el camino eran recogidos por los carroñeros. Los fractos recogían una renta de muchos negocios, nosotros como taberna pagábamos con pesos cada que venían a cobrarnos por trabajar. No servían al gobierno, pero mantenían un control. Los carroñeros recogían la basura que dejaban los fractos, se aseguraban de que las cosas no se supieran, pero siempre se creía saber lo que ocurría: los cadáveres eran llevados a quién sabe dónde, algunos dicen que serían abiotizados para formar las nuevas generaciones de fractos.

El fracto de este día se presentó con la ya reconocida como cancerígena tarjeta virtual. Se nombra OnomaiOS-KUP-34. Me di cuenta que era un modelo muy viejo, el prefijo Onoma en un fracto es muy raro por ser muy antiguo y UP señalaba que se había desconectado del sistema general de cualquier fracción, la mayoría de su generación han sido usados como carne de cañón en las guerrillas de La Federación contra quién se les oponga, generalmente el pueblo. No venía precisamente en busca del viejo y tampoco pretendía hacer cobro alguno. Buscaba un doctor.

Mi nombre es Santiago Vera, matricula de ciudadano VEXOL17853BIO. Doctor en medicina neoempirobiológica, trabajo en un hospital clandestino detrás de un bar. No puedo y no quiero ejercer para la aristocracia en la capital del estado mayor y me gano la vida como tabernero en Torreón. Yo soy un doctor y él busca un doctor.

Le prometieron la rebiogenesis a cambio de llevarme desde Torreón hasta Arrival, una de las viejas metrópolis al norte del país. Un fracto no es el ser más honesto, pero la piel transparente en el rostro de Onoma dejaba ver como aún podía ser capaz de lagrimar al intentar recordar su pasado como humano. Su voz metálica contaba cómo fue enviado y se disculpo apaciblemente por la muerte de la mujer, después de todo “los humanos suelen molestarse por ese tipo de cosas” dijo.

jueves, noviembre 17, 2011

Escuelas y patriotas.

Lo que es en al escuela desde niños se nos organiza, empaqueta y distribuye por fecha de producción. En cajas enormes de entre treinta y cuarenta y cinco piezas bastante dispares. Nos enseñan lo mismo cada año, nos cultivan un sentimiento de ultra nacionalismo tan alto que he llegado a ver gente molesta frente a una bandera ultrajada. Ofendiendo y condenando a sus connacionales antes que a ellos mismos al ser apuntados con el dedo por alguien de su misma nación. No es lo mismo que el patriotismo.

Lo que debería ser en las escuelas, esas en las que desde niños se nos debería enseñar enfatizando en nuestras capacidades de acuerdo a nuestros intereses y curiosidades. En paquetes individuales, a veces uniformados y otras veces sin combinar los colores de nuestra ropa. No se nos deberían enseñan las fechas ni personas, sólo acontecimientos y sus porques correspondientes, suficiente para cultivar un sentimiento de patriotismo tan alto como para señalar con el dedo los errores de tu propia nación. Respetando y aceptando la crítica de sus connacionales pero también con un pensamiento crítico para salvar a su nación herida. Lastima eso de las utopías.

sábado, noviembre 12, 2011

11/11/11 un día normal.

Ayer fue un buen día: desperté a las cuatro de la mañana, la prefecta no se me puso al brinco por mi cabello, entregue "a tiempo" mi problemario de física, llegué ligeramente temprano a casa, converse algo a prisa con una vieja amiga y uno de sus problemas, me fui ligeramente tarde a estudiar idiomas, allí me topé a una ex novia a quien había estado evitando debido a su tan manipulador comportamiento y al salir me encontré a una de las amigas de Diana, subí al camión y disfrute de un rápido viaje hasta casa, se detuvo en la esquina correcta y caminé cerca de cinco casas, entre sin dificultad saltando la camioneta y atravesándome por las rejas.

Hubo buen clima, relajado y todo eso. Era pequeño, era noviembre, era jueves y era el primer día de noviembre del 2001; recuerdo perfectamente el momento en que, escribiendo sobre mi pupitre, me dije a mi mismo "¡Oh! será increíble cuando por fin llegue el 1 de noviembre del 2011, serán puros unos en la fecha".
En ese entonces, yo ponía la fecha al estilo 12/05/01, ese día era 01/11/01 era un palíndromo, luego pensé en que si fuera el día once del mes once del dos mil once, sin duda, eso sería más que un palíndromo cualquiera, incluso sería una broma gráfica -¡Dios! qué nerd pensaba ya de niño-. La fecha se vería así: 11/11/11

Diez años había esperado ese día, pero hace cinco años dejé a de anotar la fecha en mis apuntes y ese paso a ser un sueño, una de las cosas que jamás haría.

Ayer al despertar, recordé la fecha: el cumpleaños de mi padre. Sería un día especial si el estuviese en casa, este once de noviembre del año dos mil once resulto ser diferente a los demás, sin duda alguna.

jueves, noviembre 03, 2011

Detrás de algunos monitores.

Noche. Libros por los sillones y letras sobre las sillas. Con un cruce de piernas algunos cientos de mujeres se sientan detrás de los monitores que las separan de cientos de buenos tipos y las acercan a muchos alfas. No tengo ni la más mínima idea de en qué clasificación me clasifico, pero heme aquí: detrás de alguno de esos cientos de monitores.

En una semana me retracté -por fin- de un pecadillo que tenía todavía pendiente después de tres... casi tres pues... años. Se sintió bien. La conocí tras un monitor y después tras un pequeño espectacular en la parada del bus, buenos días aquellos. Buenos días hasta que lo arruiné tantito, era pequeño y un tanto pendejo. También detrás de una pantalla me pidieron por primera vez perdón, una primera vez que se repitió cuantas veces fue necesario para yo entender que no debía perdonar más a esa persona. En cambio, a quién pedí disculpas, fue bueno hacerlo.

"Rojo, amarillo, colores brillantes..." Son mis respuestas a una pregunta que poco me interesa, sin embargo, quien la hace me interesa bastante. Tareas y trabajos, ocio y música, aburrimiento crónico y mala postura. Y así: entre preguntas, comentarios y sugerencias me desvelo otro jueves, menos hoy.

domingo, octubre 30, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (4).

La vi subirse al camión, un triangulo rojo, bonitas piernas y cabello largo. Me gustó al verla pero no me atrajo ni me llamó más la atención que sólo eso. De pronto extrañe a Gabriela; muchos días sin verla ya comenzaban a sentirse. La última vez me vio y me di cuenta muy tarde.

Ayer pensaba en que no la volvería a ver, casi un mes sin verla ya era mucho. Se me hizo algo tarde y casi por la noche tomé el camión de vuelta a casa. Con los lentes que en esos minutos traía, me pasé de largo los primeros diez asientos de fibra de vidrio verdosa. Me senté pretendiendo leer un poco y escuchar música otro poco, al cabo de unas cuadras se subió una señora robusta y se acomodo como pudo a mi lado y sobre mi asiento, quedando yo pegado a la ventana. Entre la incomodidad de medio asiento y guardando el libro, la vi.

Después de veintitrés días por fin hoy, ya de regreso a casa, esta vez sin falda -pantalón de mezclilla ésta vez- frente a mí. Su suéter verde combinaba perfectamente con mi color favorito y sus lentes seguían enmarcando perfectamente su rostro. Yo a través de unos lentes prestados por un amigo la miré. Hacía frío pues ya era una de esas noches otoñales en desierto, el camión temblaba simulando su final y ella, porque sintió mi mirada o por casualidad, trató de buscarme a su espalda -creo-. Mi timidez me oculto tras mis lentes que hasta se rió al notarme ocultándome. Se miraba en el vidrio como buscando algún reflejo y yo miraba el vidrio esperando encontrarme con ya tan siquiera uno de sus dos ojos perfectamente enmarcados en esos sus lentes. Quizás un suspiro fue eso, quizá sólo un bostezo por su día universitario, algo pensaba, en mí no por supuesto, después de tres semanas no creo. Tres capas de vidrios nos separaban: sus lentes, el vidrioespejo y mis lentes.

El transporte ése llegó a su destino, no su destino de los que están escritos en piedra, su destino de esos a los que la gente llega -o a veces sólo va-. Mi observancía se rehusó a continuar viéndola, porque ella -mi vista- estaba enojada por el bloqueo de aquél marco negro de pasta en los lentes prestados que en ese momento portaba.

Tres semanas sin verla para terminar escondiéndome en un ridículo disfraz de mimo invisible o de dibujo fuera del margen.

jueves, octubre 27, 2011

De reyes y mujeres (1).

"Me alegra ser una persona normal, del promedio, del rebaño." Decía uno de los muchos locos dentro de su pequeño, solitario y muy cómodo cuarto de blancas y luminosas almohadas. Todo pudo haber sido mejor, el plan del doctor era perfecto: El cofre, la mujer, El Rey. Todo encajó justo antes de que nada encajara, pues nadie contaba con la astucia de la señorita muerte.

Era un día normal en la ciudad, cielo despejado -pocas nubes-, gatos y perros por las calles, incluso para muchos vagos ese era un día tranquilo; después de las fiestas decembrinas todo estaba bien. El doctor Alfaro Pastor, o al menos así era el nombre con el que se presentaba, gritaba sobre los sueños de las personas en la plaza de armas, decía que todos los secretos conocidos y por conocer, se encerraban justo al igual que en la Caja de Pandora, pero en esta ocasión, sólo por esta vez, en el cofre que tenía a sus espaldas. "Pandora, mujer creada y condenada por Zeus para introducir los males en la tierra, fue portadora de una caja, donde todos los secretos que pronto conocería la humanidad se encerraban. Ahora, está caja, cofre, conoce su futuro, el mío y el de usted. Venga, acerquese y descubra lo que le depara el universo".

Las personas se acercaban cual palomas en busca de migajas que les revelaran su destino, el pregonero pregonaba y los oyentes oían, más no escuchaban, si no se hubieran dado cuenta de la farsa que aquél hombre les preparaba. Dentro de la caja algo les esperaba, a una mujer le esperaba algo más que a cualquiera y algo más que a una cualquiera. La externa negrura del cofre estaba tapizada de letras cursivas color vino. Ocho cadenas lo envolvían, siete delgadas y una muy gruesa que llegaba hasta el candado que aseguraba la caja. Como si de alguna bestia se tratase, el doctor Pastor advertía de los peligros que ahí resguardaba.

Mientras tanto, el Rey esperaba su momento para hablar. Durante muchos años, El Rey Pérez había gobernado las tierras laguneras y algunas provincias chavecéñas, desde los bosques de uvas -de esos que llaman Parrales- hasta los mares de arena bilbáicos. De algún lugar de donde el dueño de Quixote no quiso acordarse, algún bufón lo destituyó de su cargo como gobernante, se burló de su puesto y de su nombre anticuado -Xuan-. De no cumplir sus propios mandatos y por no mandar cuidar los jardines, el pueblo -bufonero, por cierto- se quejó ante la corte de los trece mandatarios mas viejos. Ninguno más poderoso que El Rey, juntos más poderosos que quién sea lo desterraron del gobierno de sus torres.

La corte corrió al Rey Juan Pérez convirtiendolo en un Don Nadie de madera, a partir de ahí dudo si alguna vez terminaría su burla -del bufón y de los nobles-. ¡Sorpresa! Llenarse de odio no lo curaría, estaba maldito a hablar cuando se le pidiera y sólo tendría conocimiento alguno sobre cualquier cosa cuando alguien se lo demandara. Recostado, sus ojos de madera ardieron en cuanto Pastor abrió el cofre.

De los dedos de Alfaro salían los hilos de alambre de aquél semejante títere, las ropas completamente rasgadas, ¡ah! pero el mono vestía de seda, cabellos de hilos de platina escurrían por su cara y los labios -de su boca- estaban unidos con uno que otro clavo oxidado. Desde el centro de la corona, dos hilos de alambre corrían hasta los dedos malditos del titiritero, los de la espalda llegaban hasta los pulgares y las manos del Rey se conectaban con los pequeños meñiques del doctor.

sábado, octubre 22, 2011

De una carta.

Sam, como ya habré contado al menos un poco -por aquí-, fue un juego de niños. Ella escribía durante un tiempo, algunas veces escribió sobre mí y para mí "Una vez, una tipa escribió sobre mí. Todavía no se me borran sus uñas".


Aún tengo una carta de ella. Hace como un año la volví a leer y me dolió. Todavía sentía su esencia, la ira -o tristeza- con la que ella había escrito esa carta. Aún a principios de este año la leía -a ella, lo que escribía y no a la carta- y leía algunas cosas para mí.

Hace un mes me encontré por coincidencia la carta y al leerla no sentí nada.

Riendo.

La señora barre la calle como cada mañana. La televisión suena en el cuarto como cada día. Los carros rasgan el viento como cada tarde. Y las estrellas se esconden en el smog como cada noche. Ya se extraña la lluvia y los gatos hurgan entre los matorrales de basura. Los vendedores no hacen falta pero quizás sobran personas con repudio -o no- a comprar. El niño cree en muchos cuentos de hadas sobre cantantes lujuriosos, vaqueros drogadictos y héroes uniformados. Todo diferente y aquí yo no'más río del verbo fluir.

jueves, octubre 20, 2011

El viento tiembla.

Había una vez un lugar donde la guerra siempre estaba presente y el sonido aturdía al silencio. Érase una vez con ella.

Quedarte callado, solo escuchando y recordando como la historia se repite cada año. La lluvia golpeaba la ventana y las calles estaban vacías, una de las comunes pero impredecibles lluvias de fin del verano. Sentir como si estuviéramos mirando del lado equivocado del espejo, o algo así. Con todos sus demonios golpeabas las ventanas, lluvia, el techo parece caerse y la estructura de acero oxidado que sostiene los muros truena por el frío que trae el viento. Usaste cada una de las lágrimas que derramaste en mi nombre en mi contra. Usó, también, todos los sueños que nos dejamos olvidados en los tejados ajenos. Pero más que nada, usó la lluvia que ahora golpea esa ventana.

viernes, octubre 07, 2011

Tratado de las buenas perveciones by Martín ft. Buba.

Tratado de las buenas perveciones, escrito en colaboración y en su mayoría por Gera Noriega. Juzguenlo a él.

  1. Siempre ver para adelante, porque ver el pasado es dar 20 pasos atrás.
  2. Quitar la cruz que estorba tu camino.
  3. No más de 3 puñetas mentales al día.
  4. E=mc^2.
  5. Cómo es posible que en todas las religiones me consideren blasfemo. En algunas hereje.
  6. Querer morir crusificado y semidesnudo.
  7. Nací desnudo por lo tanto moriré desnudo, siguiendo los pasos de Juan Pablo.
  8. Creer en algo o en alguien.
  9. Tener una epifanía mensualmente.
  10. Considerar a la menstruación como un estigma.
  11. A las 7pm huele a carne asada.
  12. El amor una droga, sexo sobredosis.
  13. Ser un genio no un sabelotodo.
  14. Para cada problema hay un libro de respuestas.
  15. Respetar a las creencias cuando las creencias respeten mi inteligencia.
  16. Las frutas amigas no comida.

miércoles, octubre 05, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (3).

Continuación más chafa.

Iba yo sumergido en mi lectura cuando la vi. Falda larga, azul, blusa blanca, cabello suelto y esos mismos objetos -lentes, les llaman- que enmarcaban perfectamente su rostro. Pasó sin notarme, la noté demasiado tarde para ya por lo menos hablarle. Ayer lo había hecho y fue como descubrí su nombre. Gaby, la chica que siempre se sube en la misma esquina, se sentó frente mío y le hablé.

Hoy -yo- leía sobre rusos, comunistas, nazis, chinos, etc. Supongo que ella leía sobre psicología y esas cosas que le han de interesar a una estudiante de psicología, yo mientras tanto me escondía para no hablarle. Mi timidez me permitía verla en silencio hasta que ella sintió mi mirada sobre sus manos sosteniendo el libro. Volteó y no supo que la miraba mi mirada. Con pena me volví a esconder entre las paginas de un delgado libro.

La miré leyendo, con la boca cerrada y los ojos sumergidos en las letras, que sexy. O no. Algo de todo eso la hizo mas atractiva, al menos para mí. ¿Sería la dificultad que tengo para hablarle? Después de varias semanas, apenas ayer le había dirigido la palabra muy a duras penas, solo porque me despetó de cuando descanzaba los parpados, por cortesía le dije "claro" y por ganas le hablé, eso fue ayer y no hoy. Hoy solo la miraba y veía como cuando ella sentía mi mirada, me buscaba con la vista sin saber que era yo, un desconozido que conocío ayer. No creo que me recordara, y si lo hacía, no creo que yo le interesara lo suficiente.

Así durante un juego de merecordaraono viajamos hasta nuestros respectivos destinos, me baje como siempre antes que ella y no pude evitar verla por el retrovisor del camión. Sorpresa, ella me miraba mientras yo bajaba, casi sonrio. Me miraba con la misma indiferencia con la que se sube al camión todos los días, con la misma indiferencia con la que se pone a leer, pero con una mirada de curiosidad que no le había visto nunca hasta hoy. Creo que no debí de bajarme.

Cuando el camión ese pasó frente mío, ella giro su cabeza casi buscandome, no debí haberme bajado. Chingado'.

martes, octubre 04, 2011

Hasta con lentes soy sexy.

Así es, soy de esos nerds que con usar lentes les basta para verse sexys. No lentes de pasta o de jípster, tampoco obscuros, unos lentes de un marco de lo que yo llamo normal están bien.

Recuerdo cuando escribía mucho, ¡hasta 4 entradas en una semana! Dios, qué es lo que pasa. Incluso esto es basura, no me chinguen. Bueno, vientos que mueven tapetes fue buena. Lo seguiré diciendo hasta su epílogo es diferente, demasiado antiyo. Una frase o dos me bastaban para comenzar una historia, ahora nada. Como lo predije, el día en que me enamore dejo de escribir, ese día al parecer ha llegado. Dije que daría los términos y condiciones de dicho suceso, pero no he tenido tiempo -ni ganas- de hacerlo. Creo que me valdré de cosas sin sentido para poner ya por lo menos un cuento.
De reyes y mujeres.
"Me alegra ser una persona normal, del promedio, del rebaño." Decía uno de los locos dentro de su pequeño y cómodo cuarto de blancas y luminosas almohadas. Todo pudo haber sido mejor, su plan fue perfecto: El cofre, la mujer, El Rey. Todo encajó justo antes de que nada encajara, nadie contaba con la astucia de la señora muerte.

Era un día normal en la ciudad, cielo despejado -pocas nubes-, gatos y perros por las calles, incluso para muchos vagos ese era un día tranquilo, después de las fiestas decembrinas todo estaba bien. El doctor Alfaro, o al menos así era el nombre con el que se presentaba gritaba los sueños de las personas en la plaza de armas, decía que todos los secretos conocidos y por conocer, se encerraban justo al igual que en la Caja de Pandora, esta vez en el cofre que tenía a sus espaldas. "Pandora, mujer creada y condenada por Zeus para introducir los males en la tierra, fue portadora de una caja, donde todos los secretos que pronto conocería la humanidad se encerraban. Ahora, está caja, cofre, conoce su futuro, el mío y el de usted. Venga, acerquese y descubra lo que le depara el universo".
Sí, volví a motivarme, este cuento da para más, así que le haré una entrada como bien se la merece, pero después, aprobecharé esta para hablar de mí -otra vez-:

47.- Me veo sexy con lentes.
48.- Me veo sexy sin lentes.
49.- No me veo sexy todo el tiempo.
50.- Quiero mucho a muchas personas.
51.- Admiro mucho a pocas personas.
52.- Cada vez escribo menos, ¡Dios!
53.- Tengo tarea, mucha (razón principal de no escribir tanto).
54.- Se me acaban las ideas para esta lista.
55.- Cada vez menos gente me lee.
56.- Me gusta escribir Méjico.
57.- Me gusta pronunciar Mécsico.
58.- La anterior es mentira.
59.- La anterior es verdad.
60.- Valgo madres en teoría.
61.- Me truena la nariz.
62.- Achu.
63.- ¿Achu?
64.- Salud.
65.- Gracias
66.- Sí, estoy algo aburrido.
67.- Siganme en tuíter: @Nessanedo
68.- Me siento solo en Google+.
69.- Suelo comprar este número en las rifas.

Si leyeron mi lista, lo siento, fue desepcionante para mí también, pero veamos hasta qué número llego. Gracias.

viernes, septiembre 30, 2011

Vientos que mueven tapetes.

No creo que esa simple pregunta, "¿Cuánto cielo cabe por esta ventana?", afectara lo que la relación se convertiría en unos meses, bueno semanas, días. Todo ese cielo, ese mar de nubes, inundaba la ventana hasta desbordar por las macetas que colgaban de ella.
  1. Era viernes, como cada semana después del jueves y antes del sábado, siempre tan predecible. Tan viernes. Caminando por aquí y por allá, olvidando acentos y rompiendo paréntesis -por lo tanto desahogando viñetas-, las palabras salían de su boca, yo la escuchaba atentamente mientras decía una tras otra, casi sin sentido. Caminaban una a un lado de la otra, por esos caminos paralelos. Nunca se encontraron, pues sus caminos nunca chocaron, ni chocarían. Sintiendo y siendo, sentía y era ella. El cielo se nublaba y los vientos chocaban, nadie de la multitud de gente que contemplaba ese extraño evento, podía creer lo que sucedía, el cielo se estaba cayendo. Nadie se preocupo por sostenerlo, nadie lo sostuvo.
  2. Es sábado. No como suele ser, tan monótono, suficientemente monótono como morir. Pero no hoy, hoy las nubes bajan y el cielo sube. Incluso los caminos paralelos comienzan a torcerse, a hundirse y girarse. Un día -sábado- dura más que toda esa semana, el café en mi mesa, sabe mejor al pensar en todo ese poco tiempo que ha estado solitario en la mesa, un día. Después de una semana todo termina rápido. Sábado, tranquilo sábado, con las nubes en el suelo no hay mucho que hacer, quizá limpiar un poco no estaría mal, pero seguro el agua que sueltan basta y sobra para limpiarnos de culpas. Todos esos sentimientos de culpa, pegajosos como tu sudor y seguidores obsesivos como un vaivén, van y vienen atrapando todos nuestros -pocos y pequeños- demonios y por fin limpiarlos.
  3. Será domingo cuando el cielo termine de entrar por esta ventana. Siglos, lustros, años, meses ¡e incluso días! esperaré para que por fin ese cielo entre por tu ventana. No soles ni ruiseñores cantando sobre fuentes bautizmales, no. Estarán las nubes cobijando tus sueños por la noche y cubriendo los tiempos que duermas. Los caminos se cruzarán y dormirás que viene el cielo detrás tuyo. Querré lloverte a ti y besar tus recuerdos, pues será un domingo cualquiera.
De ella colgaron macetas de las que desbordaban desde la ventana inundada, todo ese pequeño mar de nubes, ese cielo. Días, semanas quizás, unos cuantos meses se convirtieron en una relación afectada. "Por esta ventana ¿Cuánto cielo cabe?" la pregunta simple fue esa que no creí.

lunes, septiembre 26, 2011

Sepan todos ustedes.

Aquí a mí no me sobran las ganas
ni me hacen falta para hablar,
con una ausencia abusada
que ni piensa en criticar,
ya por lo menos dar las gracias.

Después de haberse marchado
a ella incluso la quise,
por no detenerse, la amé.
A mí incluso me quise,
me ame por no haberla esperado.

A veces digo que todo está bien,
la mayoría me retracto y escondo
huyo, grito, sueño y respiro
me muero y vuelvo...
a decir, que todo está bien.

De ella recuerdo guardar su cara
esa historia que aún no me pasaba,
debería aprender a volar,
pues de mí, recuerdo que esperaba
que el viaje del tiempo pasara.

Desde que tú te fuiste
tres veces me he enamorado,
dos veces de la misma
y una que aún no ha cambiado,
mas nunca he actuado.

De ella recuerdo a un camaleón,
dentro de sus ojos cada vez
que le hacía el amor,
ese ruido que sólo tal vez
hervía más guerra, fe o pasión.

En cuerpos siempre hemos vivido,
para así con el mejor postor jugar
entregando nuestras emociones
para sin remordimiento besar,
nos hemos confundido, hemos destruido.

Ni siquiera aprendimos a sentirnos. Después me echo a reír y pido que todo vuelva a comenzar.

domingo, septiembre 18, 2011

El bufón dedos de tijera.

Bien, ahora estando en frente a todo el clerigo, trago mi propia saliba, quizás tambien una que otra agena y camino hasta el trono. Si me permite su alcoholica majestad... ¡Damas y caballeros! Atenciones aquí al frente. Soy el bufón cuenta cuentos de la corte y ahora, ebrio, tengo una historia para contarles, una historia de un sueño de indignaciones, que no tenría temores para mí. El cielo no escribió esta historia, es de un día que les voy a platicar, si miran abajo por la calles, allí la encontraran.

Soñé que llovía, tal vez alguien soñó conmigo o quizás lo mío no sean esas cosas de andar remendando sueños o inventando ciudades. Después de despertar luego de varios estiramientos como si de un gato me tratase, veo que el lugar no es el mismo de siempre; Faltan los mimos, los genios y los elefantes. Los extrañaré, le daban seriedad a este lugar.

Por la noche anterior a esta mañana, llegó a la villa el que sigue al Sol por el día y la Luna le sigue por la noche. Conocido por la miseria y su pobreza, la indignación es una idea recurrente en su vida, Silva construyó los muros, esas falsas barreras que protegían el castillo del Rey y la Reina del Ron. Estaba convencido de construir las verdades, buscaba crecer en iluminación. Incluso los reyes confiaron en él.

Yo mientras tanto, un bufón cuenta cuentos, escuchaba el enorme y euforíco discurso que les daba aquel gitano. Caí dormido y al despertar no había nadie despierto. O al menos nadie despierto en el castillo, nadie de la familia real. Los arboles de wisky dormitaban y los sauces crudos ya no estaban crudos, el sueño les había quitado el interminable dolor de cabeza al que estaban condenados. Bajando la colina, en el corazón de la villa se escuchaba el llanto de la ciudad. Nos habían secuetrado el Sol con todo el odio de la verdad que Silva había pronunciado.

Sé que les predicó desde mitos que según él fueron efimeros, les vendió el amor y la vida por los restos de alguna idiotez. Pero ahora el llanto de sus niños, allá abajo en el pueblo, no se puede escuchar. Ellos han muerto, traicionaron sus ideales por andar caminando a la utopía. Silva predico sus mandamientos, los de él. El supuesto camino a seguir para las almas de alcoholes puros. Nada de tontas enseñanzas, rezó ser benefactor de los pobres y curar los desperfectos del agua.

En la villa me topé al anciano con soñaba con traer a la vida a su mujer que había muerto ya algunos años. En ese momento de mi visita, su sueño se había cumplido, al menos en parte. Él estaba con ella, también había muerto, cometido suicidio, pero dentro de su casa se escuchaban dos voces diciendo "Te quiero", eran ellos, felices. Salí por la puerta trasera y me encontre con el extranjero que había venido en busca de cumplir tambien sus sueños, triste, llorando, mendigando, sufriendo, desconociendo cosas sobre su familia.

Caminé hasta la plaza y los niños lloraban bajo el kiosco y los mayores se mataban en una pequeña guerra. Se atacaban con melancolía. El día se nubló y se hundió en la soledad de las calles. Baje al sistema de drenage, pues se escuchaba un gran fiesta. No eran mas que las trincheras o fuertes. Todos los necios andaban por los tuneles y saltaban los charcos de aguas negras. No había lugar para la moderación, ya era tarde, todos sus valores de paz se había roto.

Me topé con una señora, una vez afuera de esas improvisadas trincheras, ella era asutada por los perros que ladraban desde las enormes arboledas. "No se apure, no se escaparán." Le decía tratando de calmarla, ardía en las llamas de la soledad, no parecía la utopía que como Rey del Ron, usted les había prometido. Silva le había mentido. Usted había aceptado participar en las mentiras de Silva, perdón, el las verdades de Silva. Incluso los fantasmas que acompañaban a la señora estaban asustados, se aterraban de su cobardía. Volaban sufriendo, despertaron a los demás bufones callejeros en la villa. Los payasos dejaron de soñar.

Decidí volver al castillo, a la Crociata della Identità. Los nobles celebraban un año de reflección y supuesto compromiso. Uno que otro se lavaba la conciencia en los numerosos haremes que ahora había en el castillo. Otro hablaban de viajes gloriosos para recuperarse de sus pecados. Se bañaban en vino esperando la vida eterna, una inmortalidad bien vista. Había quienes se lamentaban en el muro que Silva años antes había construido, pedía disculpas a la humanidad.

Ustedes como reyes ya no bebían ron, tragaban la sangre derramada para nada, la sangre que les escupía Silva. Toda esa injusticia, todo ese dolor. Hacían caso omiso de todo el llanto de su gente allá abajo de la colina. No veían las escenas de odio, violencia, depravación. Todos los ideales del Rey y la Reina del Ron aplastados por un sueño tonto de utopía. Ahorita mi memoria quizás sea mi peor enemigo, ojalá la hubiera olvidado en algún lado.

Al contarles todas las fechorias que entre ustedes, reyes, sangre-azulados y Silva, comentieron, cosieron mis parpados con alambres y me cortaron los dedos y me pusieron navajas para que cada cosa que contara fueran trajedias. Habría entonces de escribir en el Sol todas las historias que nunca me ocurrieron, pues ya del cielo al infierno habían enterrado(ustedes y no yo) todos mis sueños, esperando que el remordimiento descanzara. Así fue como la noche llegó en un día que no se le esperaba.

sábado, septiembre 17, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (2).

Continuación chafa... (Son crónicas de algo que nunca paso, no esperen nada bueno chingado').

Hoy la mañana tiene la tonteria de retrasarse lo suficiente para que a las diez en punto, mi novia -imaginaria- tenga doce horas de haber terminado conmigo. No importa. Voy de nuevo al trabajo en el mismo camión de todos los días y justo por el mismo camino. Gaby se sube en la misma esquina que suele hacerlo, falda larga, roja, blusa blanca y cabello suelto, ella no sabe que la conocí mañana, así que no tengo porque desgastarme el día de hoy, después de todo es su cumpleaños, sería muy raro que un cualquier desconocido Don Nadie la aborde este día.

Al bajarse como acostumbra cerca de la alameda, yo me bajo a la cuadra siguiente y despierto. La chica identica a ella sigue estando ahí, justo donde la puedo señalar e indicar su ubicación. Camina hasta el centro y se sienta del lado de la ventana izquierda, ahora viene sola, quizás ahora sí le hable. Se parece a ella, eso no es normal. Aquél es un quién del placer escribir disfruta. Escribiendo para la que le espera tras/frente esos cuantos asientos.

"Sonrisa clara que me puso a cortar muchas flores que te quiero regalar" Suena en la radio de esos choferes tan cagantes, pero tan importantes para que muchos cientos de personas llegen a tiempo a lugares a los que no les gustaría llegar: Escuela, trabajo, compromisos, servicios, etc, etc. "Tu cabello va pintanto al aire felicidad" ¡Sorpresa! Me sorprendió la letra de la canción. Abro los ojos para hacer que todo exista pues había estado dormido y ahora tengo frente a mí nada más y nada menos que las bodegas de la ciudad industrial, qué pendejez la mía.

viernes, septiembre 16, 2011

Cronicas de autobuses, camiones y demás (1).

Increiblemente curioso eso de que después de un largo, extenuante y sufrido -quizás no tanto- día de trabajo, papeleos, invenciones, cálculos (renales y otros varios), somnolencia y sin antes empezar con un desayuno balanceado de alguna especie de líquido verdoso -que por alguna extraña razón sabe muy bien-, me encuentre frente a espalda de unos de esos cabellos que parecen serme muy conocidos, salvo que a una altura un poco más diferente, más cercana al techo del autobús.

Curioso que después de haberla visto hace no más de algunas muchas horas, sólo algunas pero no pocas, ahora tenerla a mi derecha y un asiento al frente, un poco más arriba y totalmente mirando a la ventana frontal -parabrisas les dicen- platicando con noséquiénsea y que al percatarse de mi atenta observancia ahora no puede dejar de vigilarme, de verme, de buscarme incansablemente con su mirada -de terror quizás-, río y se voltea un poco asustada, no sé. Vuelvo a reír. Es idéntica a ella -sí, le diré ella; no quiero usar adjetivos ni otros eufemismos- idéntica como nunca antes había visto en otras rutas y vaya que uso muchas rutas. Pero no tan idéntica pues "esta" que tengo al frente tiene un pequeño y sexy lunar en la parte baja de la mejilla izquierda y como ya he dicho, es un poco más alta.

Ahora se baja y se sube otra; Mujer delgada, cabello largo y linda mirada. Falda larga roja y piel clara. Lentes que encuadran perfectamente su rostro y el nombre de algún ángel: Gabriela. Yo me cambio de fila para huir del insistente Sol. Río, me parece que le gusta perseguirme -ese juego yo lo inventé- ahora ella se sienta donde yo estaba. Dormito mientras estiro los brazos sobre el asiento vació frente a mí y de pronto siento el roce de algo como un fino cabello largo, delgado y sedoso. Despierto un poco sobresaltado mirando como se sienta a quien llaman Gaby, al parecer intentando huir también del Sol y es cuando, por fin, me atrevo a preguntarle por su nombre.

Y maldición de las maldiciones malditas, sus labios me depositaron en la inconsciencia pero su voz, más específicamente el escuchar su edad, me saca de mi trance y maldición: es mayor que yo por al menos un año. Tantos días coincidiendo en el mismo camino para que el día en que me atrevo a preguntarle por su nombre, resulte ser mayor. Cuánta impotencia.

Al parecer le agradé, me despido y despierto. Abro los ojos y ella sigue sentada frente a mí tan igual a ella, no a Gaby sino a la otra, a ella. Si no estuviese platicando con alguien más -ella-, quizás le hablaría... Me avisan que tengo trabajo que hacer, luego continuo.

jueves, septiembre 15, 2011

Lunes y Jueves.

Hoy (Lunes) escribiré como si en verdad estuviera enamorado. Hace años que no hago esas cosas de enamorarme como si de un animal me tratara, me equivoco, tres años, ya casi tres años. Diciembre del dos mil ocho fue la última vez que me enamoré.

Será que aún no me han visto escribiendo en mi libreta. Si me vieran haciendo calculos y números de la manera tan apasionada como los hago, no se enamorarian de mí. Porque nadie se enamora de quien hace calculos y números. Pero si me vieran haciendo poemas y contando cuentos, tal vez sí se enamorarían de mí.
Sí, matemático de día y poeta de noche. Café negro de día, café con leche por la noche. Quizás sea esa incongruencia.

En mi mundo de letras, todos esos memes y demas son juegos de palabras. Palabras que supuestamente le ganan al rostro. Hace dostres años, en ese diciembre, el frio no se sentía por la región desertica. Desierto era la palabra indicada para denotar esos días. Jaqueline, rubia, delgada, inteligente y graciosa era esa niña de la cual me había enamorado. Lo acepte con egolatria, despues con tristeza y finalmente con orgullo; No sabía que ella sería la última mujer de la que me enamoraría.

Paso el invierno y comenzo la primavera, no sé si fuera la época o algún otro detalle, pero yo había perdido a la única chica que había logrado aceptar corresponderme de igual manera; Perdí un amigo y me robaron varios besos. Después recordé de quien me había enamorado primero: Sam.

Sam fue mi amor platónico durante varios años, un verdadero juego de niños para adultos. Hago gestos al recordar su nombre, no es que no me guste hablar de ella, es divertido hacerlo, pero tengo un mal sabor de boca (literal) cada que leo/escribo/pronuncio/escucho su nombre.
Admito sentir rencor para con todas esas mujeres que me han rechazado. Puede que lo hagan por todas aquellas a las que yo he rechazado. Igualmente ninguna me llena.

Actualmente me llenaria de odio si no estuviera lleno ya de tristeza, los corazones se cansan de querer tanto y por mucho tiempo a quienes no los quieren. Uno se llena de odio porque el amor que tiene por dentro de pudre y no hay nadie a quien entregarselo.

Me alegra saber que el mío aún es apto para entregarselo a alguien, por miedo no lo entrego aún a nada ni a nadie. Muchos de mis allegados saben lo crudo que soy, lo frios que son mis abrazos y los secos que son mis besos.

No creo en tener que sufrir para poder amar. No creo en el amor a primera vista. No creo en el amor eterno. No creo la divinidad de las mujeres. No creo en la tristeza que causa el amor.

Creo en un amor de dos. Un amor correspondido. Un amor benigno. Un amor creado y razonado. No entiendo eso que hacen algunos de andar amando sin motivos.
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¡Caray! Comenze a escribir esto hace tres días y como han cambiado las cosas. Estoy comenzando a sentirme enamorado.

Bella, ma il amato io sono. Adan, Eva è amata. Lei donna è volatile. Niente, ho appena donna letto, recensione Roma. También dije que si me llegaba a enamorar dejaría de escribir, claro que con sus debidas condiciones y terminos.

Ella es una linda chica menor que yo, muy antenta. Me hace sentir algo, algo parecido a la importancia o a ser querido. Me siento bien, por eso mismo escribiré nuevas cosas sobre mí:

25.- Me duermo en los camiones
26.- Mi nirvana normalmente es en los camiones
27.- Lobotomizaron mi computadora
28.- Quizás me estoy enamorando, después de tanto tiempo
29.- Hoy (15 de septiembre) me siento feliz
30.- Concurso a nivel estatal en olimpiadas de matemáticas
31.- Casi repruebo mi examen de cálculo
32.- Soy tímido
33.- Me gusta ver el fútbol en el estadio
34.- No sé hasta donde llegará esta lista
35.- Quiero ingresar a la UNAM
36.- Admiro a muchas personas, personas que tengo el orgullo de conocer personalmente
37.- Hago palíndromos
38.- Hago matemáticas
39.- Escribo cosas :3
40.- No se leer
41.- Muy apenas aprendí a escribir
42.- Mi escritor favorito es RJ Sawyer
43.- Mi crunch son las Karlas, ese nombre les suma muchos puntos
44.- No me gusta la música en ingles porque no le entiendo
45.- AMO a mi novia imaginaria
46.- Hice el amor, pero nadie lo quiere

Y pues es todo por lo pronto, mañana nuevo post.

domingo, septiembre 11, 2011

Memorias de algún tipo sin recuerdos (Capítulo 2)


El misterio de la herida


Después de horas de ruidosos golpes en la puerta Ab´ por fin despierta después lo que para él fue una larga noche de sueño, entre bostezos y un caminar descuidad, él se dirige a la puerta y pregunta quién es, solo silencio, nadie responde. No parece haber algún alma en el pasillo, voltea a ambos lados, aún nadie a la vista, al entrar de nuevo a su cuarto en la posada, baja la mirada y nota una carta tirada en el suelo, la recoge, cierra la puerta, la observa con curiosidad y se rasca la cabeza.


Dolor, se da cuenta de que tiene una herida muy grave y está sangrando, qué mierda ¿cómo se la había hecho? intensificada su curiosidad se apresuro a abrir el sobre con sus manos torpes “si queréis volver a ver a vuestra hija, ir a Génova, Italia, llevad el paquete o vuestra hija pagara las consecuencias. Atentamente Luí Menefreghista Silvio Berlusconi.” Ab´ no sabía a qué se refería aquel tipo, no sabía más y quizás lo que más le importaba era si en verdad tenía una hija.

La herida cada vez sangraba más y más, el miedo mezclado con su confusión hacia crecer su necesidad de respuestas, o ya de perdido una transfusión de sangre. Sí, sangre. Salió corriendo de la posada hasta un hospital cercano, estando allí le preguntaron cómo se había hecho semejante incisión, y sobre todo porque se la había hecho, no parecía haber sido creada por un incidente, más bien parecía como si le hubieran practicado una operación con precisión quirúrgica.


Al salir de donde le cosieron el cráneo, escuchó un disparo que le paso a unos centímetros del rostro pero sin salvarse su oreja, corrió asustado tratando de evadir las balas que sabrá dios de donde salen, y por fin en una esquina ve a un hombre vestido de ese verde todos conocen, ese verde tan característico de los fluidos nasales. Ese peculiar hombrecillo le hace señas para que se oculte en un callejón, Ab´ no tenía más opciones, corre hacia ese lugar y se recarga en el sucio muro, le tapan la boca y una fuerza lo jala hacia atrás, una voz tranquila le pide silencio y pronto Ab´ se calma. Cuando él mira a su captor, lo primero que hace es notar el extraño peinado de ese joven, no más de vienticinco años y muy probablemente muy mala alimentación. Su peinado, además de ser raro, lo trae en una coleta de caballo, una extraña barba de chivo sale de su labio inferior y el fuerte olor a hierba inunda el ambiente.


¿Quién eres? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? y ¿paso? Pregunta Ab´ muy apresurado, tartamudeando, asustado y confuso.

Tranquilo ami, no pasa nada, je sais, lo sé amigo, tranquilo, insouciant, se lo ocu…ocu…ocurrido, calma… te, permíteme explicarte lo que ha ocurrido, pero d'abord, primero, déjame decirte: quieren mataros; así que silencio ami.

Ese tipo se lo dice en un acento marcadamente francés pero manteniendo un tono de cordialidad, tal como si ya se conocieran de antes. Ab´ no recordaba nada, pide explicaciones: Resulta que este hombre francés, tiene nombre y se llama Gillou Hugues Valerio, Gillou es un extranjero que parece ser muy extravagante, estaba al parecer de visita para proteger a Ab´ de un paligro tan inconcebible como real: la mafia italiana de Berlusconi.

viernes, septiembre 09, 2011

La vi, da.

Principala, vida:
construye y destruye
lo que de aquí huye.
¨Principa a la vida.

Principa; la vi, da
y dando algunos de esos sones
a Elena ¡Ay! ya anelé a sus senos.
Principa la vida.

Principa, la vida
o eso lo se. ¿Es o lo sé?
pues yo ya no se.
A compaña a su vida.

Acompañala, vida.
A ella que es tu ser
acompaña por placer,
acompaña a la vida.

Acompaña la vida
con amores nocturnos
en los bosques ocultos
acompañala, vida...

Acompaña; la vi, da
y no ama tu propiedad
por abandonar su libertad,
terminar la vida.
Terminala, vida.
Juzga de tu propiedad
y no dale impunidad.
¡Termina a la vida!

Termina; la vi, da
para con su rencor
y/o roba su sabor.
Termina la vida.

jueves, septiembre 08, 2011

Y lo seguiré diciendo hasta su epílogo.

"Hay una chica enamorada desde hace varios años y no sabe que voy a escribirle una historia." Varias horas, varios días, varias semanas quizás meses llevaba atorado en esa simple frase. No podría salir simplemente de ahí; Su encierro era necesario, así que un escape, un escape sin sentido no tendría sentido. Ella debería de morir, eso le daría un sentido a su historia:
Habría de ser ciega, sorda o no tener su celular a la mano en esos momentos, como para no darse cuenta del nuevo mensaje de texto que tenía. Lo lee y lo borra; nunca debió haberlo leido, eso selló su ya de por si marcado destino. Moriría exactamente ese jueves de este septiembre, ella no lo sabía. Aunque después de lo de su madre y su hermana, a nadie le extrañaría que su padre terminara aquella poco común -aunque honestamente cariñosa- actividad familiar.
Era de esperarse, otro día que se desbordaba. Pensar tanto en ella me está matando, cuando ella es la que debe morir, no yo. Ni siquiera comprendo el odio que le nacía y yo la estoy amando -pero nunca de la forma en que el padre que le había inventado lo hacía- no quiero que muera. Es lo mismo que un padre para con su hija. Quizás algo más, algo extraño más. Extrañaba a su madre y a su hermana, tal vez yo también debo de extrañarlas. Otro día desbordado.
—Si te vas a perder en tus pensamientos, llevame contigo.
Le decía el que hasta ese momento habría sido su novio. Ella estaba molesta, que pendejada la de aquel tipo, ¡qué indiscreción! Ella viajaba al pasado en busca de su luchona progenitora.
—Si he de irme, olvidame.
Y fue la forma en que su relación de apenas algunos meses por fin moría, ya era hora. Nunca fueron tan unidos, no pasaba nada.
Después de escribir lo del mensaje, estoy agotado. Meses de trabajo practicamente hechados a la basura y no puedo continuar con unas sencillas lineas, necesito alguna musa que me inspire o ya de perdido algún muso que me asegure discreción hasta cuando sea posible. Si he de morir, que sea de tristeza o soledad, es lo único que le pido a mi señora musa, pero creo que debería comenzar por conseguirme una. Ahora que lo pienso...
"Si he de morir, que sea de tristeza" Decía ese mensaje, su padre se había dado cuenta del error cometido y pensaba en solucionarlo. Por allí la gente suele decir que el amor es la respuesta para todos los problemas, esta vez no creo que fuera así, pues el amor era el causante de todo ese odio. La muerte era la respuesta que al parecer su padre había encontrado. Su padre. Sí, su padre había decidido morir, no sin antes avisarle a ella, su hija. Ella borró el mensaje, ese ya definitivamente no era, ni es y ni será su padre. Su odio era tal que ni para ir al infierno era digna, un odio justificado por el amor que le tenía a su madre y a su hermana, un odio que cualquiera tendria. ¿Cómo un padre puede hacer tal cosa? La amaba, claro. La amaba así como un padre no debe amar a una hija. Si no es de dos, no es amor. Su padre la amaba pero ella no le correspondía. Ella ahora estaba sola, muerta justo en jueves.
Es curioso que, igual que yo, también se sabe sola a pesar del mundo. Curioso, pues me hace sentir que después de todo estamos juntos.

lunes, septiembre 05, 2011

Memorias de algún tipo sin recuerdos (Capítulo 1)


Sólo porque es LUNES.
Bien, la cosa es sensilla, publicaré todos los lunes un capitulo de mi novela corta Memorias de algún tipo sin recuerdos, escrita hace dos años, remasterizada un poco, es chafa y exajerada, todo en honor a los lunes. Qué mierda escribía hace dos años.

El viaje a Casablanca

Había una vez, en un pueblo muy, pero muy lejano, lejanísimo, allá por donde Dios le pidió al Sol que saliera, donde da vuelta el aire y se escuchan los halcones mientras devoran una serpiente cornuda, en lo más profundo del desolado desierto de Marrakech, Tierra de Dios.

Existe un tipo llamado Ab´Dellatif Mustapha, él tiene el sueño de volar por los cielos y salir del infierno árido que es su hogar. Resulta que Ab´ es un tipo muy soñador y difícilmente se concentra en algo que no sea su propia imaginación, debido a esto lo despidieron de su trabajo como vendedor de camellos usados y empezó a caer en la pobreza. Empezó a mendigar por las calles, pedía unos cuantos centavos para poder viajar a Casablanca, la ciudad más poblada de marruecos, él bailaba dando pequeños saltitos y apenas moviendo el resto del cuerpo, la gente que pasaba se burlaba, pero lo soportaba para poder ganar dinero y cumplir su sueño.

Estuvo viviendo en una caja de cartón, en un callejón muy sucio, con él vivían unos perros con los que compartía su comida. La locura lo empezaba a dominar, cuando por fin consiguió el dinero para viajar a Casablanca, caminó, caminó y caminó hasta salir de Rabat, su ciudad natal, luego robó un camello de su antiguo empleo y fue sobre el animal el resto del camino.

Vagó durante días en el desierto, tres días y tres noches, caminó bajo el Sol ardiente del Sahara, su camello murió al segundo día, tenía sed y hambre y se le hacían eternos los días, las noches eran crueles y secas, un frío crudo que no deseó a nadie en el mundo, el tercer día amaneció pero parecía ser de noche, el viento soplaba y la arena volaba, ni siquiera se podría ver la mano persona alguna, reinaba la obscuridad, Ab´ se intentó refugiar en un pequeño oasis que encontró tratando de huir de la tormenta de arena, pero cuando se dio cuenta, la arena lo estaba enterrando vivo.
 
La mañana siguiente, un dromedario estaba tomando su almuerzo, pastaba lo poco de pasto seco que quedaba del oasis, al dar un gran bocado, confunde el maltratado cabello de el protagonista con pastura, nuestro Ab´ despierta de sobresalto por el estirón de cabello recibido y se desentierra con ayuda del dueño del dromedario, el nombre del hombre aquel es Hassan Yosef, Hassan tiene una pequeña posada en Casablanca a la que lleva a Ab´ para que duerma mientras se instala en la ciudad.

sábado, septiembre 03, 2011

Sobre la monotonía.

Sábado 3 de septiembre, 2011. Heme aquí escribiendo una nueva entrada para mi blog. Un blog de alrededor de un mes de nacido, no, un mes y algunos días. Hace un mes y algunos días, yo aún estaba de vacaciones, no quería regresar a la escuela. No me gusta mucho lo que implica esa palabra, me agradan mis amigos y amigas, no me gusta regresar a hacer trabajos, participaciones, tareas, proyectos, problemarios, copias, examenes, acordeones... Se vuelve una rutina.

Abro paréntesis.
Hoy es sábado, eso significa día de ir a Laguna en Corto, un taller de cortometrajes en mi escuela. Creo que será mi mejor recuerdo de Luzac.
Cierro paréntesis.

Rutina: La vida del monótono. No me considero una persona monótona, por eso odio las rutinas, pero son inevitables. Despertar, almorzar, trabajo/escuela, comer, escuela/trabajo, casa, cenar, dormir. La rutina de millones. En fines de semana suele romperse, siempre es entretenido el sábado por la mañana: nunca sabes que harás el resto del día. Por ejemplo yo: Estoy escribiendo una nueva entrada en sábado por la mañana, nunca lo había hecho.

Tengo que corregir un guión que escribí el jueves. Tengo que hacer tres problemarios, física, química y cálculo.

Tenía que hacer tres problemarios. Sólo me queda cálculo. Iré al taller, veré a mi equipo y a algunos amigos. Me estoy dando cuenta de que esta entrada comienza a parecer un diario. Improvisare un cuento.

"¡La mañana del sábado parece un desierto poderoso!" Gritaba el general Quintana a los cuatro vientos desde la torre de vigilancia. Algunos soldados, lo observaban desconcertados desde abajo, ¿Cómo podría decir eso durante una batalla? Era todo, menos un desierto: Miles de almas aún peleaban contra la Trom, contra los tromitas. Incluso el Aratra se sorprendió de tal exlamación.

Haría falta, tal vez, algo más de vida ante aquel campo de batalla, sólo veíamos muerte. Yo en cambio, era encargado de vigilar desde la torre Este, daba al nacimiento del Sol, pero nunca lo veía morir, sólo cuando su enamorada Luna salía corriendo tras él, yo sabía que el Sol había muerto; Alguien más vendría a ocupar mi lugar por la noche.

De sólo ver a la muerte llevándose almas en el campo de batalla, uno comprendía el grito del general Quintana. Él había vivido desde niño inmerso en la guerra. Su padre fue un humilde granjero, lo ingreso a la academia militar al cumplir 6 años, así tendría una mejor vida, llena de placeres, siempre y cuando los reyes no desataran una guerra. Nadie se esperaba que la Boda entre Amor y Samuel fracazara ahogada en el odio, ni siquiera el Aratra.

El Aratra era el encargado de las profesias de guerra, dirigía a donde atacar y a donde no hacerlo. Pocas cosas le sorprendían, Res lo bendijo con la clarividencia. Esta vez fue diferente, el grito del general Quintana lo sorprendió.

Desde mi torre divisé la lluvia por allá a lo lejos, durante la época tartara las lluvias eran muy poco frecuentes, pero ese aroma yo lo conocía, era el aroma a tierra mojada. Yo sé de ese aroma. Cuando llueve la guerra cesa y la paz reina algunos días. Debido a la falta de agua, los ejercitos aprovechaban cualquier lluvia para abastecerse: bañarse, hidratarse y almacenar algo de agua.

Los monjes, en la ciudad de los reyes, vivían en un adobal, en calma, profesando los castigos a los criminales de guerra y recitando plegarias para los criminales carnales. Quizá la causa de esta preferencia era más religiosa que política. Nuestros dioses se enojaron con la Boda, la Boda Azul.

Bien, fue un buen cuento, me gusto. Tengo tarea y esas cosas. Gracias por leer.

miércoles, agosto 31, 2011

Homo videns (Ensayo, fragmento).

La primacía de la imagen
El vídeo niño

La cultura de la televisión no es un agregado a la capacidad comunicativa que nos identifica como homo sapiens (la abstracción), es más bien un retroceso en la evolución de nuestro cerebro ya que sustituye las palabras por imágenes.

Existen palabras que se pueden representar con imágenes: casa, carro, árbol, computadora, etc. Pero hay palabras que nos es imposible representarlas con una imagen como felicidad, amor, alegría, tristeza, son palabras abstractas, palabras que se aprende el concepto, que se conocen, no que se explican.

El leer e incluso el escuchar, aumentan esta capacidad innata de abstracción, pero si desde que uno nace se cría con la televisión como un televisor (televidente), esta capacidad de comprender se va perdiendo.

Entonces la televisión deja de ser un instrumento de comunicación para pasar a ser un instrumento que genera otro tipo de ser humano desde que este es chico. La televisión es como la segunda madre de un niño, pasa los primeros años de vida, antes de aprender a leer y escribir, sentado frente a la televisión, esta sustituye a la niñera quitando de responsabilidades a los padres pero mostrándole un mundo mas excitante y emocionante que el que un bebe debería de tener (según las pautas dadas por una sociedad televisora o televidente) como concepción de un ideal.

Cuando el niño crece, este se convierte en el hombre que no lee y nace una subcultura, una subcultura sin cultura. La cultura de unos pocos, los que leen, es una cultura que mantiene una constante flujo de información relevante, mientras que los que no leen, los vídeo niños son más bien llenados con información irrelevante que se hace importante.

lunes, agosto 29, 2011

Pensamientos de una Conciencia Morbosamente Retorcida

Puedes explorarla y masturbarte
en el pasillo de tu casa,
viendo a la vecina honrradamente,
viendo que los cuarenta destaza.

Si tú crees que muy sucio es
hacerle algo de amor mental
a la vecina, ¡con su hija entonces!
pues su edad para ti es tal.

Curvas. Morena. Provocativa.
¿Me dices que no te satisface?
Ve con una ramera llamativa,
ve a su casa y veras que hace.

En el burdel no te pares,
en la esquina no la recojas.
Ahora ¿El amor le pides?
Muy fuerte pide que cojas.

Después muy fuerte rie,
muy fuerte fuma por mí,
en hierba ahógate,
muy fuerte fuma por ti.

Bebe hasta que te resulte
penoso seguir el instructivo de
cómo, cuándo y dónde
colocar las manos de tu mente.

Lees puros vicios
y está bien, ve a vomitar,
tampoco hay tibios,
pues te decido esperar.

Por último debes recordar:
o rito placentero lo haces
o tus pecados han de contar
y por docenas has de almacenar.

Provecho.

domingo, agosto 28, 2011

Lo de anoche

Pues... Suena una alarma, son las 15 y me despierto cual flor, Daisy (la de Disney) está en la ardiente y seca calle. De esas veces que la alarma no se calla y bajas a la cocina; preguntan cómo estoy, he dormido bien, mentiría si les digo que no me quejo pero "no hay respuesta mala" les digo.

—¡Malditos chicos maltratados!— Grita mi madre, me ofrece café.
—Tranquila, no hagas pedo— Le dice mi hermano.
—¿Qué dices? ¿Tienes algo que decirme? le digo
—Bueno, ayer estaban borrachos...
—¡Tú estuviste peor!

Intento hacer conciencia a pesar de los gritos de mi alterada madre, no entiendo de qué me habla. El reloj ya muestra las 16 y voy a mi cuarto.
Cuando toco la puerta, los recuerdos se resbalan por mi piel: Ella puso sus manos en mis bolsillos, como queriendo llegar a mi intimidad; tarjetas, identificaciones, etc. Por todos lados incluso creo que vi algunos recibos, algunos recibos pero...

—¡Oh mierda! ¡Mi coche!
—Su Ferrari esta ahí— Contesta mi mayordomo —¿No la llevara con usted?— Señala a alguien/algo, una dama, o al menos eso espero.

—Lo has tenido que dejar en el centro— Contesta, abriendo la puerta para entrar en su cuarto muy tranquilamente, mi padre.
Mis ojos, la conciencia y la garganta me arden, con una sensación de pesadez en el cuerpo, tambaleante me acerco a mi cama. Recuerdo un tanto mas:
Un hombre, entonces con la copa en mano, habla frente a mí
—¡Usted ha sido un hombre! Que vengan entonces, ¡Tienes un cruce con Sayra! ¡Ja!
—Tienes estilo ¡Tienes estilo!— Pronuncia con cierta dificultad una, una... una mujer. Una dama.
—¡Tú eres mi hermano con estilo!— Me dice y me abraza aquel hombre de la copa, bonachón y sonriente, vestido de traje y fumando un puro.

Comienzo a ver doble, regreso como si de una bomba se tratara, dando una bocanada de aire y saltando de mi cama.
—Siento lo de anoch...— La pena me invade y no termino la frase —Debía haber terminado al revés... La cabeza en el culo, el culo en la niebla. Lo siento hermanos, mañana ya prometí dejarla. Ayer fue lo ultimo.
—Bueno, tú— Dice la dama, ahora sobre mi cama —Ya son las cinco, en mi casa habrá reunión y yo huelo a ginebra, a vodka y a algo de sake. Además, tienes un ojo morado, sonríe... ¿Estás ocultando algo?
—Pues ha podido ser mucho peor— Le digo casi sin mirarla, esas intimidades no me explico que hacen en mi cuarto, igual las disfruté.

El poli me dijo que mejor habría sido no manejar, hombre de noche, detenido posible, porque el sufrimiento de una madre es grave. Me llaman. Yo no recuerdo nada, les insisto a mis hermanos
-Bueno, fueron graves las copas de anoche- Me dice el mas chico.
—¿Tienes cable? —Una enfermiza y rasposa pero curiosamente muy familiar voz se escucha por el teléfono— ¡Hey, hey! Usted venga abajo, ¡Salga de vivir en las alturas! Es mejor estar colgado...
—Siento lo de anoche, mis hermanos de ayer y yo debimos haber terminado al revés. Mañana ya prometí dejarla. Ayer fue lo ultimo...

Así que aquí estoy, listo para nuevas soluciones, con espíritu de santidad, me ligo al cuerpo; con tonterías en la televisión, "Come plato de sopa de verduras y te" luego mejor dejemoslo simplemente por la paz.
—Es una locura, que podamos hacerlo en este momento— Me dice la dama dentro de mi cabeza o con mi cabeza dentro, no entiendo. Estar enfermos al día siguiente y tumbados en un sofá ¿Cuál es la salida? La guerra es el infierno; nunca más ¡Te lo juro! Nunca como ayer...

Varias veces suena el teléfono y algunas lo dejo sonar, otras lo contesto:
—Hola, hola ¿Qué hacer con tu vaso de agua? ¡Ve a chocar con la bebida! —Volviendo a lo que creo fue el principio —¡Vete a mover las nalgas! Usted ha prometido... debe cumplir sus promesas
—Lo siento por lo de anoche.
—Debierón terminar al revés. ¿Qué crees? Me interrumpen... ¡Tweety celebra su aniversario este día! Muy bien, volviendo a lo nuestro, ahora deje usted de hacerlo.
—Pepepro...—Tartamudeo un poco, por suerte me interrumpe ese hombre.
—Permitame esta ultima.

A veces suelo escribir cosas

Bien, este blog tiene apróximadamente algunas tres semanas y aún no me he presentado. Mi nombre es Juan Martín Hernández Castilló, hijo de Martín Hernández y Adriana Castillo. Nieto de Santiago Castillo y Pedro Hernández. Bisnieto de Juan Castillo y Martín Hernandez, de los cuales viene mi nombre.

Nací en la pequeña, contaminada y ahora violenta ciudad Torreón de La Comarca Lagunera, y hace algunos años de eso; era muy pequeño, por lo tanto no recuerdo como fue.

Mis primeros años los viví en varias partes de Torreón y Cd. Juárez, estudié en muchas primarias, ocho; Nunca fuí de amigos estables, no sé qué es eso. Particié en varios concursos académicos en el área de matemáticas, nunca destaqué por calificaciones en otras materias.

Comenzé a escribir en año 2008 por un enamoramiento, culpable de que ahora ya no me enamore y suela dudar sobre qué lo que siento, no fue una buena experiencia. Nunca había sido una persona lectora hasta principios del año 2009 también por un enamoramiento, de hecho el mismo que recientemente terminó.

Desde hace algunos semestresmeses he sentido la necesidad de plasmar más seriamente mis ideas que sólo usando mis estados de Facebook. Desde hace algunos meses, tres o cuatro quizás cinco, comenzé a usar twitter, pero no me llenaban 140 caracteres. Decidí entrar a escribir blogs.

Algunas cosas que deberían saber de mí:

1.- Me gustan las mujeres que leen.
2.- Me gustan las mujeres que escriben
3.- Amo la música reggae, pero escucho más rock
4.- Hago animaciones por computadora
5.- Participo en producciones de cortometrajes
6.- Escribo cosas
7.- Me siento bien cuando sé qué la gente lee lo que escribo
8.- Aunque escribo mucho, mi crunch es la física y las ciencias
9.- No estoy en contra del enamoramiento, me gusta evitarlo
10.- Estoy joven para hablar sobre sentimientos
11.- Tengo la firme creencia de que la comida puede hacerte feliz
12.- Suelo deprimirme en ciclos de apróximadamente diez meses
13.- Me gusta describirme como una persona normal
14.- A muchas personas no les gusta mi caligrafía
15.- Tengo un muy bajo conocimiento de psicoanálisis y filosofía
16.- Soy maestro de matemáticas, recientemente desempleado. Ahora laboro por mi cuenta
17.- Se hacer palíndromos
18.- Amo ir al cine
19.- La forma para enamorarme es escribiendo algo
20.- Debería recomendarme libros
21.- Odio Facebook y MSN, pero mis amigos aún no entran al verdadero internet
22.- Llamo amigos o compañeros sin distinción de ningun tipo
23.- Una lista de este tipo se la palgié a una escritora que admiro
24.- Mi ortografía es medianamente mala

Esas y otras muchas cosas son cosas sobre mí, tal vez haré más, tal vez no.
Con tres entradas no espero gente que ya me lea con un interes fuerte, pero espero que más gente comienze a hacerlo.

sábado, agosto 27, 2011

Y lo seguiré diciendo hasta su epílogo.

Hay una chica enamorada desde hace varios años y no sabe que voy a escribirle una historia. Y lo seguiré diciendo hasta su epílogo.

"Vi una mujer que lloraba y me puse a inventarme los motivos de su llanto." Recordaba, de una de mis lecturas mientras la observaba detenidamente. Me pusé a inventarle entonces.

Podría ser qué esperará que aquél hombre le sucediera. Podría ser qué su padre enfermo o su madre loca hubiera muerto. Quizás vendría de algún hospital trás recibir la noticia de su primer embarazo no deseado después de años de -puede qué digno- trabajo.

No lo sé. Sólo sé que ella lloraba y que no me incumbía, pero...
Estaba sentada detras de mí, ¿Coincidencia? Tal vez; no lo creo. No veo motivos para eso, había algo más.

-Divago, si es coincidencia, no tiene que haber motivos, ese es el chiste- No sé, de todas formas había algo en sus lagrimas que me recordaban su partida. Juré nunca haberla conocido, ahora no la conocía: le inventaba motivos para justificar su llanto...

Digo, no hace más de algunas horas ella me estaría gritando, si no fuera por el tiempo que gusta de avanzar.

Una, dos, tres, cuatro cuadras de cuatro esquinas. Un cruce de caminos. Por segundos cuestioné haber hecho lo correcto, un camión ya no es -y nunca fue- el mejor servicio. Gusta de transbordar recuerdos indebidos; Siempre debería ser inmemoriable una pelea en un transporte público.

Recuerdo "Dicen que es mejor después de una pelea." Ustedes saben, el sexo, claro. Podría ser, entonces, sólo su aburrimiento: Se pone a llorar para que le pregunte qué si le pasa algo, ella me conteste nada y así sin razón alguna, comenzar a pelear.

No debió enamorarse, tengo cancer. No se enamoró por casualidad, se enamoro por pendeja. Me enamore, no debí enamorarme... -No debería confesar estas cosas.-

Supó dar lastima pero nunca las gracias. De todas formas, aún así la quiero. No me atrevo a decir más.

Si no digo más es por esas heridas que dan asco, heridas como las mias por ejemplo. "Era, sí, verdad. Es la falsedad. Revisaré." Si debería revisar... No lo sé.

La quiero, o al menos, eso creo. Y eso lo creo, sólo por el camión, después de todo aquí la inventé.

domingo, julio 31, 2011

Plagiando a Berenice

Cualquier parecido con Poe y su tal Berenice, es mera coincidencia.

Hay un extraño recipiente de vidrio en la mesa... Contiene un peculiar líquido amarillo verdoso, incluso tiene un cucharón, lo más raro es que una Pepsi esta rodando hasta mi lugar en éstos momento.

El tazón con el extraño y espeso líquido, tiene grumos, no creo que sea comestible... La Pepsi se ha pasado de largo por mi lugar y se ha escondido en la obscuridad de una habitación, la unica persona que se encuentra es mi hermano.

¡A la verga! Un grito ha despertado a los gatos en el pasillo...

Sólo era mi prima... vio algo rodar por la calle y le extrañó que se dirigiera hacia ella, grito por una razón que incluso ella desconoce... Pero mi hermano, no ha hecho ningún ruido... incluso las burbujas del tazón, que desprendían el desagradable hedor, han dejado de moverse.

Sonó un ligero golpe...

La Pepsi, ahora vacía, salía de la habitación sigilosamente...

Algunas frases entrecortadas se escuchaban confundiendose con un gemido al parecer humanoide.

Se rompió el silencio cuando mi prima paso al cuarto a preguntarle a mi hermano que había sucedido, quizás logro escuchar el origén del ligero golpe de hace algunos instantes...

La Pepsi se aleja, observando como de su peculiar figura, muy bien torneada, no aparto la vista.

La voz de mi prima tomó un tono quebradizo... Salió del cuarto cubriendose la boca con una expresión de asco.

La pepsi, que se alejaba a una velocidad considerable para lo que realmente es, va disminullendo sus giros hasta casi detenerse...

Susurrando, mi prima me hablo de un rostro desfigurado, sin mandibula... Que aun respiraba, de un corazón que aún latía, que aún vivía.

Pero demasiado tarde... la Pepsi, al parecer ahora vaciá, no estaba del todo "vaciá".

La pepsi se giro sobre si misma, señalandome...

Algunas herramientas de cirugía sobresalían de mi pantalón, no me quedó más que mirar el extraño cuchillo sobre mis manos durante unos eternos instantes.

Y la pepsi, dejó caer desde sus fauces, treinta y dos objetos blancos, tal cómo dientes...

Ahí ha muerto mi hermano.