lunes, noviembre 28, 2011

No sé bailar.

No sé bailar, pero en ésta entrada no hablaré sobre eso, tengo que informarles que me he mudado de casa y de dirección en la web... Google me falló con blogspot y pues heme ahora intentando probar suerte en Wordpress.

Estaré escribiendo y publicando y divagando y otrogerundiando aqui, son bienvenidos.

viernes, noviembre 25, 2011

Palíndromos y tintas viajeras.

Cuando voy en el camión me entretengo haciendo algunos juegos de palabras, algunos ejercicios del lenguaje como la cacofonía, barbarismos, corrección de solecismos, hiatos, ritmo y fonética, anfibilogías, vulgarismos, neologismos y arcaísmos y más recientemente capicúas y palíndromos. Varias veces esos juegos llegan a tener de "cierto valor" y los publico a manera de historias o poemas, tal es el caso de éste poema tan chafa o de series muy cursis. Hoy traigo en mi mano tres cortos palíndromos:

Entre la sotana y la lujuria, ciertos altos grados religiosos cometen pecados. No siempre sabiendo el día se juzga sin saber ni conocer los motivos de aquellos llamados santos, una corta linea nos revela ya por lo menos una fecha falsa de cuando éste romance pasaba.

Abad el 13-11-31 le daba.

Después del machismo mexicano uno poco se espera de los consejos que un compadre reggaetonero le da al padrino de sus hijos. Casado, con novia o comprometido con su futura vieja, por no llamarle Nalgapronta Pocachichi el caballerosisímo compadre llama con respeto a aquella sumisa mujer y le sugiere al Nadahombre serle fiel y por lo tanto amarla.

Amad a tu puta dama.

Ya por último por clases de geografía no pararía de no ser por la ignorante de la maestra. La corta historia de amor de dos seres no existentes en un no-lugar muy relevante hace presencia al momento de leer el apellido del chófer rodeando la imagen de un santo. Escribiendo de relieves a capela, personificando las montañas y siguiendo a las mujeres un gigante enamorado con poco vocabulario recita su nombre.

Yo Valle, a ella voy.

Así escribo muchas letritas y cuando me equivoco tacho mis errores en señal de la más grande ironía.

miércoles, noviembre 23, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (5).

Recuerdo el día en que casi la vi, casi le hablé y casi pude conocer quién es ella. Me confié en verla próximam—

Aquí quiero abrir un pinche paréntesis:
No entiendo el romanticismo ni la idealización. Y con decir que no los entiendo me refiero a sus porqués. Algunos desvisten a las mujeres con la mirada pero yo prefiero usar los dientes, es más divertido y el kino ayuda bastante en eso de entablar relaciones. Trataba de entender la idea del amor y hasta ahorita le veo dos conceptos, uno idealista y otro pragmático.

En el idealista el amor es benigno, no causa daño, es bello y produce vida, conocimiento, alegría o cualquier otro alimento para el alma. Se rompe la barrera del egoísmo pues se acepta que esa persona no nos pertenece y es distinta a uno mismo, son dos partes de otra idea: la pareja. No forman un solo ser, se compone un sólo ser. "Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto." No es reciproco y a pesar de eso no espera la reciprocidad.

En el pragmático el amor ayuda a crecer y es egoísta, queremos lo que esa persona posee para nosotros mismos y nos atamos al sentimiento irracional, similar al enamoramiento. El amor pragmático tiende a lo bello, pero no lo es, sin embargo nos mantiene con un grado de bienestar estable. Desea la reciprocidad pues queremos ser amados.

El enamoramiento todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta (no entiendo ese sentido; si algo te hace daño te retiras por decisión propia pues no es bueno para ti). Bueno en que precede a cualquier forma de amor, malo en que espera demasiado y distorsiona cualquier sentimiento o idea.

Los ideales no existen pero son necesarios, al menos en mi caso para divertirme. El amor como idea popular o moda tiende a romantizar el dolor que causa el supuesto amor, qué clase de sentimiento permite que el usuario se lastime aguantando. Toda emoción busca nuestro bienestar y eso es racional así las emociones sean irracionales. El amor el ser una emoción busca nuestro bienestar y si sufrimos es una clara señal de que eso no es amor.
Cierro paréntesis.

—ente pero ya no la he vuelto a ver, creo que de haberle hablado por lo menos seríamos amigos en Facebook o tendría una idea de quién es ella, Gaby.

viernes, noviembre 18, 2011

La paradoja del miedo (1).

―"Cualquier cosa que se le pueda hacer a una rata se le puede hacer a un humano. Y podemos hacer casi cualquier cosa a las ratas. Es duro pensar en esto, pero es la verdad. Esto no cambiará con cubrirnos los ojos." Esto es el miedo y no tengo idea de cuándo comenzó a ser así. ―Decía el viejo sentado en la caseta, como siempre, delirando mientras hablaba de su infancia y de la infancia de sus padres… las locuras de un viejo hablando sobre alguna extraña mitología, que ni siquiera es capaz de recordar a su edad. Como enfermero le atendía cuando se enfermaba, el tiene que estar por lo menos consciente en caso de problemas en el bar, sólo él conoce el funcionamiento de esas antiguas pistolas y únicas armas que poseemos.

Escuché una alerta en la radio, se acercaba una riña entre fracciones y teníamos que cerrar el hospital improvisado dentro de la taberna. Los fractos se mataban entre sí por el dominio del imperio eléctrico, sus enormes brazos metálicos fácilmente destruirían cualquier cosa que encontraran que usara electricidad, sin importarles que fueran instrumentos médicos para mantener con vida a los huérfanos atendidos en un hospital clandestino.

Los clientes fueron corridos y los enfermos fueron escondidos. Todos quienes estaban en buenas condiciones evacuaron el lugar en completo silencio, sólo quedamos el viejo, una mujer embarazada y yo, un mesero. La mujer lloraba asustada, pero aún podía caminar, le dije que la acompañaría hasta su departamento, le pedí que saliéramos con cuidado, abrí la puerta y salió delante de mí.

Se escucho un corte frente la puerta del bar, un fracto llegó a la mujer embarazada de manera natural y la mató. El maldito gobierno controlaba desde hace tiempo la natalidad de manera muy brutal, pero no había visto que llegaran a extremos de matar también a la madre, normalmente provocaban únicamente algunos de los llamados abortos. El hombre, si es que puedo llamarlo así, adelanto su pierna izquierda, calzaba al puro estilo del arcaico oeste, una bota enorme con un engrane a la altura del talón. Al pisar la entrada del bar, la sangre de la mujer fue absorbida por uno de los tentáculos –no puedo llamarlos de otra forma- que sobresalían de la pantorrilla de aquel hombre. Yo retrocedí casi tropezándome con algunas botellas.

Entró a la taberna con mucha tranquilidad. Su segunda pierna era humana, o al menos eso parecía detrás de sus ropas rasgadas; una playera sin mangas dejaba ver sus dos brazos esculpidos muy posiblemente con alguna aleación de carbono; sin ninguna cicatriz. Como a cualquier fracto, su naturaleza sexual era bastante androgena, pero su voz aunque distorcionada por las componentes abiológicos en su garganta se reconocía como una voz masculina. La vizdermia en su rostro dejaba ver perfectamente una sonrisa maquiavélica, no reconocía sus razones al verlo entrar, pero cuando puso uno de sus ojos sobre mí, entendí que quizás buscaba al viejo.

Señalé la caseta, el viejo parecía dormido, el sujeto se acercó a él y cuando estuvo suficientemente cerca lo arrojó contra la pared, destruyendo la cartera de los muros y dejando ver las incubadoras de los nonatos naturales, abandonados por sus madres en busca de la vida galante. ¡Vaya momento para morir se le ocurrió al viejo! El fracto se acercó a mí, sin abrir su boca, podía ver perfectamente como rechinaban sus dientes y movía su larga lengua dentro de su mismo cráneo. Sus ojos tenía el brillo gris que tienen los fractos en sus ojos, debido a la catarsis que hacían al regresar a sus respectivas bases.

Según yo sabía, recolectaban cualquier cosa orgánica que les sirviera para producir energía, su alimento, los cuerpos que dejaban en el camino eran recogidos por los carroñeros. Los fractos recogían una renta de muchos negocios, nosotros como taberna pagábamos con pesos cada que venían a cobrarnos por trabajar. No servían al gobierno, pero mantenían un control. Los carroñeros recogían la basura que dejaban los fractos, se aseguraban de que las cosas no se supieran, pero siempre se creía saber lo que ocurría: los cadáveres eran llevados a quién sabe dónde, algunos dicen que serían abiotizados para formar las nuevas generaciones de fractos.

El fracto de este día se presentó con la ya reconocida como cancerígena tarjeta virtual. Se nombra OnomaiOS-KUP-34. Me di cuenta que era un modelo muy viejo, el prefijo Onoma en un fracto es muy raro por ser muy antiguo y UP señalaba que se había desconectado del sistema general de cualquier fracción, la mayoría de su generación han sido usados como carne de cañón en las guerrillas de La Federación contra quién se les oponga, generalmente el pueblo. No venía precisamente en busca del viejo y tampoco pretendía hacer cobro alguno. Buscaba un doctor.

Mi nombre es Santiago Vera, matricula de ciudadano VEXOL17853BIO. Doctor en medicina neoempirobiológica, trabajo en un hospital clandestino detrás de un bar. No puedo y no quiero ejercer para la aristocracia en la capital del estado mayor y me gano la vida como tabernero en Torreón. Yo soy un doctor y él busca un doctor.

Le prometieron la rebiogenesis a cambio de llevarme desde Torreón hasta Arrival, una de las viejas metrópolis al norte del país. Un fracto no es el ser más honesto, pero la piel transparente en el rostro de Onoma dejaba ver como aún podía ser capaz de lagrimar al intentar recordar su pasado como humano. Su voz metálica contaba cómo fue enviado y se disculpo apaciblemente por la muerte de la mujer, después de todo “los humanos suelen molestarse por ese tipo de cosas” dijo.

jueves, noviembre 17, 2011

Escuelas y patriotas.

Lo que es en al escuela desde niños se nos organiza, empaqueta y distribuye por fecha de producción. En cajas enormes de entre treinta y cuarenta y cinco piezas bastante dispares. Nos enseñan lo mismo cada año, nos cultivan un sentimiento de ultra nacionalismo tan alto que he llegado a ver gente molesta frente a una bandera ultrajada. Ofendiendo y condenando a sus connacionales antes que a ellos mismos al ser apuntados con el dedo por alguien de su misma nación. No es lo mismo que el patriotismo.

Lo que debería ser en las escuelas, esas en las que desde niños se nos debería enseñar enfatizando en nuestras capacidades de acuerdo a nuestros intereses y curiosidades. En paquetes individuales, a veces uniformados y otras veces sin combinar los colores de nuestra ropa. No se nos deberían enseñan las fechas ni personas, sólo acontecimientos y sus porques correspondientes, suficiente para cultivar un sentimiento de patriotismo tan alto como para señalar con el dedo los errores de tu propia nación. Respetando y aceptando la crítica de sus connacionales pero también con un pensamiento crítico para salvar a su nación herida. Lastima eso de las utopías.

sábado, noviembre 12, 2011

11/11/11 un día normal.

Ayer fue un buen día: desperté a las cuatro de la mañana, la prefecta no se me puso al brinco por mi cabello, entregue "a tiempo" mi problemario de física, llegué ligeramente temprano a casa, converse algo a prisa con una vieja amiga y uno de sus problemas, me fui ligeramente tarde a estudiar idiomas, allí me topé a una ex novia a quien había estado evitando debido a su tan manipulador comportamiento y al salir me encontré a una de las amigas de Diana, subí al camión y disfrute de un rápido viaje hasta casa, se detuvo en la esquina correcta y caminé cerca de cinco casas, entre sin dificultad saltando la camioneta y atravesándome por las rejas.

Hubo buen clima, relajado y todo eso. Era pequeño, era noviembre, era jueves y era el primer día de noviembre del 2001; recuerdo perfectamente el momento en que, escribiendo sobre mi pupitre, me dije a mi mismo "¡Oh! será increíble cuando por fin llegue el 1 de noviembre del 2011, serán puros unos en la fecha".
En ese entonces, yo ponía la fecha al estilo 12/05/01, ese día era 01/11/01 era un palíndromo, luego pensé en que si fuera el día once del mes once del dos mil once, sin duda, eso sería más que un palíndromo cualquiera, incluso sería una broma gráfica -¡Dios! qué nerd pensaba ya de niño-. La fecha se vería así: 11/11/11

Diez años había esperado ese día, pero hace cinco años dejé a de anotar la fecha en mis apuntes y ese paso a ser un sueño, una de las cosas que jamás haría.

Ayer al despertar, recordé la fecha: el cumpleaños de mi padre. Sería un día especial si el estuviese en casa, este once de noviembre del año dos mil once resulto ser diferente a los demás, sin duda alguna.

jueves, noviembre 03, 2011

Detrás de algunos monitores.

Noche. Libros por los sillones y letras sobre las sillas. Con un cruce de piernas algunos cientos de mujeres se sientan detrás de los monitores que las separan de cientos de buenos tipos y las acercan a muchos alfas. No tengo ni la más mínima idea de en qué clasificación me clasifico, pero heme aquí: detrás de alguno de esos cientos de monitores.

En una semana me retracté -por fin- de un pecadillo que tenía todavía pendiente después de tres... casi tres pues... años. Se sintió bien. La conocí tras un monitor y después tras un pequeño espectacular en la parada del bus, buenos días aquellos. Buenos días hasta que lo arruiné tantito, era pequeño y un tanto pendejo. También detrás de una pantalla me pidieron por primera vez perdón, una primera vez que se repitió cuantas veces fue necesario para yo entender que no debía perdonar más a esa persona. En cambio, a quién pedí disculpas, fue bueno hacerlo.

"Rojo, amarillo, colores brillantes..." Son mis respuestas a una pregunta que poco me interesa, sin embargo, quien la hace me interesa bastante. Tareas y trabajos, ocio y música, aburrimiento crónico y mala postura. Y así: entre preguntas, comentarios y sugerencias me desvelo otro jueves, menos hoy.