miércoles, agosto 31, 2011

Homo videns (Ensayo, fragmento).

La primacía de la imagen
El vídeo niño

La cultura de la televisión no es un agregado a la capacidad comunicativa que nos identifica como homo sapiens (la abstracción), es más bien un retroceso en la evolución de nuestro cerebro ya que sustituye las palabras por imágenes.

Existen palabras que se pueden representar con imágenes: casa, carro, árbol, computadora, etc. Pero hay palabras que nos es imposible representarlas con una imagen como felicidad, amor, alegría, tristeza, son palabras abstractas, palabras que se aprende el concepto, que se conocen, no que se explican.

El leer e incluso el escuchar, aumentan esta capacidad innata de abstracción, pero si desde que uno nace se cría con la televisión como un televisor (televidente), esta capacidad de comprender se va perdiendo.

Entonces la televisión deja de ser un instrumento de comunicación para pasar a ser un instrumento que genera otro tipo de ser humano desde que este es chico. La televisión es como la segunda madre de un niño, pasa los primeros años de vida, antes de aprender a leer y escribir, sentado frente a la televisión, esta sustituye a la niñera quitando de responsabilidades a los padres pero mostrándole un mundo mas excitante y emocionante que el que un bebe debería de tener (según las pautas dadas por una sociedad televisora o televidente) como concepción de un ideal.

Cuando el niño crece, este se convierte en el hombre que no lee y nace una subcultura, una subcultura sin cultura. La cultura de unos pocos, los que leen, es una cultura que mantiene una constante flujo de información relevante, mientras que los que no leen, los vídeo niños son más bien llenados con información irrelevante que se hace importante.

lunes, agosto 29, 2011

Pensamientos de una Conciencia Morbosamente Retorcida

Puedes explorarla y masturbarte
en el pasillo de tu casa,
viendo a la vecina honrradamente,
viendo que los cuarenta destaza.

Si tú crees que muy sucio es
hacerle algo de amor mental
a la vecina, ¡con su hija entonces!
pues su edad para ti es tal.

Curvas. Morena. Provocativa.
¿Me dices que no te satisface?
Ve con una ramera llamativa,
ve a su casa y veras que hace.

En el burdel no te pares,
en la esquina no la recojas.
Ahora ¿El amor le pides?
Muy fuerte pide que cojas.

Después muy fuerte rie,
muy fuerte fuma por mí,
en hierba ahógate,
muy fuerte fuma por ti.

Bebe hasta que te resulte
penoso seguir el instructivo de
cómo, cuándo y dónde
colocar las manos de tu mente.

Lees puros vicios
y está bien, ve a vomitar,
tampoco hay tibios,
pues te decido esperar.

Por último debes recordar:
o rito placentero lo haces
o tus pecados han de contar
y por docenas has de almacenar.

Provecho.

domingo, agosto 28, 2011

Lo de anoche

Pues... Suena una alarma, son las 15 y me despierto cual flor, Daisy (la de Disney) está en la ardiente y seca calle. De esas veces que la alarma no se calla y bajas a la cocina; preguntan cómo estoy, he dormido bien, mentiría si les digo que no me quejo pero "no hay respuesta mala" les digo.

—¡Malditos chicos maltratados!— Grita mi madre, me ofrece café.
—Tranquila, no hagas pedo— Le dice mi hermano.
—¿Qué dices? ¿Tienes algo que decirme? le digo
—Bueno, ayer estaban borrachos...
—¡Tú estuviste peor!

Intento hacer conciencia a pesar de los gritos de mi alterada madre, no entiendo de qué me habla. El reloj ya muestra las 16 y voy a mi cuarto.
Cuando toco la puerta, los recuerdos se resbalan por mi piel: Ella puso sus manos en mis bolsillos, como queriendo llegar a mi intimidad; tarjetas, identificaciones, etc. Por todos lados incluso creo que vi algunos recibos, algunos recibos pero...

—¡Oh mierda! ¡Mi coche!
—Su Ferrari esta ahí— Contesta mi mayordomo —¿No la llevara con usted?— Señala a alguien/algo, una dama, o al menos eso espero.

—Lo has tenido que dejar en el centro— Contesta, abriendo la puerta para entrar en su cuarto muy tranquilamente, mi padre.
Mis ojos, la conciencia y la garganta me arden, con una sensación de pesadez en el cuerpo, tambaleante me acerco a mi cama. Recuerdo un tanto mas:
Un hombre, entonces con la copa en mano, habla frente a mí
—¡Usted ha sido un hombre! Que vengan entonces, ¡Tienes un cruce con Sayra! ¡Ja!
—Tienes estilo ¡Tienes estilo!— Pronuncia con cierta dificultad una, una... una mujer. Una dama.
—¡Tú eres mi hermano con estilo!— Me dice y me abraza aquel hombre de la copa, bonachón y sonriente, vestido de traje y fumando un puro.

Comienzo a ver doble, regreso como si de una bomba se tratara, dando una bocanada de aire y saltando de mi cama.
—Siento lo de anoch...— La pena me invade y no termino la frase —Debía haber terminado al revés... La cabeza en el culo, el culo en la niebla. Lo siento hermanos, mañana ya prometí dejarla. Ayer fue lo ultimo.
—Bueno, tú— Dice la dama, ahora sobre mi cama —Ya son las cinco, en mi casa habrá reunión y yo huelo a ginebra, a vodka y a algo de sake. Además, tienes un ojo morado, sonríe... ¿Estás ocultando algo?
—Pues ha podido ser mucho peor— Le digo casi sin mirarla, esas intimidades no me explico que hacen en mi cuarto, igual las disfruté.

El poli me dijo que mejor habría sido no manejar, hombre de noche, detenido posible, porque el sufrimiento de una madre es grave. Me llaman. Yo no recuerdo nada, les insisto a mis hermanos
-Bueno, fueron graves las copas de anoche- Me dice el mas chico.
—¿Tienes cable? —Una enfermiza y rasposa pero curiosamente muy familiar voz se escucha por el teléfono— ¡Hey, hey! Usted venga abajo, ¡Salga de vivir en las alturas! Es mejor estar colgado...
—Siento lo de anoche, mis hermanos de ayer y yo debimos haber terminado al revés. Mañana ya prometí dejarla. Ayer fue lo ultimo...

Así que aquí estoy, listo para nuevas soluciones, con espíritu de santidad, me ligo al cuerpo; con tonterías en la televisión, "Come plato de sopa de verduras y te" luego mejor dejemoslo simplemente por la paz.
—Es una locura, que podamos hacerlo en este momento— Me dice la dama dentro de mi cabeza o con mi cabeza dentro, no entiendo. Estar enfermos al día siguiente y tumbados en un sofá ¿Cuál es la salida? La guerra es el infierno; nunca más ¡Te lo juro! Nunca como ayer...

Varias veces suena el teléfono y algunas lo dejo sonar, otras lo contesto:
—Hola, hola ¿Qué hacer con tu vaso de agua? ¡Ve a chocar con la bebida! —Volviendo a lo que creo fue el principio —¡Vete a mover las nalgas! Usted ha prometido... debe cumplir sus promesas
—Lo siento por lo de anoche.
—Debierón terminar al revés. ¿Qué crees? Me interrumpen... ¡Tweety celebra su aniversario este día! Muy bien, volviendo a lo nuestro, ahora deje usted de hacerlo.
—Pepepro...—Tartamudeo un poco, por suerte me interrumpe ese hombre.
—Permitame esta ultima.

A veces suelo escribir cosas

Bien, este blog tiene apróximadamente algunas tres semanas y aún no me he presentado. Mi nombre es Juan Martín Hernández Castilló, hijo de Martín Hernández y Adriana Castillo. Nieto de Santiago Castillo y Pedro Hernández. Bisnieto de Juan Castillo y Martín Hernandez, de los cuales viene mi nombre.

Nací en la pequeña, contaminada y ahora violenta ciudad Torreón de La Comarca Lagunera, y hace algunos años de eso; era muy pequeño, por lo tanto no recuerdo como fue.

Mis primeros años los viví en varias partes de Torreón y Cd. Juárez, estudié en muchas primarias, ocho; Nunca fuí de amigos estables, no sé qué es eso. Particié en varios concursos académicos en el área de matemáticas, nunca destaqué por calificaciones en otras materias.

Comenzé a escribir en año 2008 por un enamoramiento, culpable de que ahora ya no me enamore y suela dudar sobre qué lo que siento, no fue una buena experiencia. Nunca había sido una persona lectora hasta principios del año 2009 también por un enamoramiento, de hecho el mismo que recientemente terminó.

Desde hace algunos semestresmeses he sentido la necesidad de plasmar más seriamente mis ideas que sólo usando mis estados de Facebook. Desde hace algunos meses, tres o cuatro quizás cinco, comenzé a usar twitter, pero no me llenaban 140 caracteres. Decidí entrar a escribir blogs.

Algunas cosas que deberían saber de mí:

1.- Me gustan las mujeres que leen.
2.- Me gustan las mujeres que escriben
3.- Amo la música reggae, pero escucho más rock
4.- Hago animaciones por computadora
5.- Participo en producciones de cortometrajes
6.- Escribo cosas
7.- Me siento bien cuando sé qué la gente lee lo que escribo
8.- Aunque escribo mucho, mi crunch es la física y las ciencias
9.- No estoy en contra del enamoramiento, me gusta evitarlo
10.- Estoy joven para hablar sobre sentimientos
11.- Tengo la firme creencia de que la comida puede hacerte feliz
12.- Suelo deprimirme en ciclos de apróximadamente diez meses
13.- Me gusta describirme como una persona normal
14.- A muchas personas no les gusta mi caligrafía
15.- Tengo un muy bajo conocimiento de psicoanálisis y filosofía
16.- Soy maestro de matemáticas, recientemente desempleado. Ahora laboro por mi cuenta
17.- Se hacer palíndromos
18.- Amo ir al cine
19.- La forma para enamorarme es escribiendo algo
20.- Debería recomendarme libros
21.- Odio Facebook y MSN, pero mis amigos aún no entran al verdadero internet
22.- Llamo amigos o compañeros sin distinción de ningun tipo
23.- Una lista de este tipo se la palgié a una escritora que admiro
24.- Mi ortografía es medianamente mala

Esas y otras muchas cosas son cosas sobre mí, tal vez haré más, tal vez no.
Con tres entradas no espero gente que ya me lea con un interes fuerte, pero espero que más gente comienze a hacerlo.

sábado, agosto 27, 2011

Y lo seguiré diciendo hasta su epílogo.

Hay una chica enamorada desde hace varios años y no sabe que voy a escribirle una historia. Y lo seguiré diciendo hasta su epílogo.

"Vi una mujer que lloraba y me puse a inventarme los motivos de su llanto." Recordaba, de una de mis lecturas mientras la observaba detenidamente. Me pusé a inventarle entonces.

Podría ser qué esperará que aquél hombre le sucediera. Podría ser qué su padre enfermo o su madre loca hubiera muerto. Quizás vendría de algún hospital trás recibir la noticia de su primer embarazo no deseado después de años de -puede qué digno- trabajo.

No lo sé. Sólo sé que ella lloraba y que no me incumbía, pero...
Estaba sentada detras de mí, ¿Coincidencia? Tal vez; no lo creo. No veo motivos para eso, había algo más.

-Divago, si es coincidencia, no tiene que haber motivos, ese es el chiste- No sé, de todas formas había algo en sus lagrimas que me recordaban su partida. Juré nunca haberla conocido, ahora no la conocía: le inventaba motivos para justificar su llanto...

Digo, no hace más de algunas horas ella me estaría gritando, si no fuera por el tiempo que gusta de avanzar.

Una, dos, tres, cuatro cuadras de cuatro esquinas. Un cruce de caminos. Por segundos cuestioné haber hecho lo correcto, un camión ya no es -y nunca fue- el mejor servicio. Gusta de transbordar recuerdos indebidos; Siempre debería ser inmemoriable una pelea en un transporte público.

Recuerdo "Dicen que es mejor después de una pelea." Ustedes saben, el sexo, claro. Podría ser, entonces, sólo su aburrimiento: Se pone a llorar para que le pregunte qué si le pasa algo, ella me conteste nada y así sin razón alguna, comenzar a pelear.

No debió enamorarse, tengo cancer. No se enamoró por casualidad, se enamoro por pendeja. Me enamore, no debí enamorarme... -No debería confesar estas cosas.-

Supó dar lastima pero nunca las gracias. De todas formas, aún así la quiero. No me atrevo a decir más.

Si no digo más es por esas heridas que dan asco, heridas como las mias por ejemplo. "Era, sí, verdad. Es la falsedad. Revisaré." Si debería revisar... No lo sé.

La quiero, o al menos, eso creo. Y eso lo creo, sólo por el camión, después de todo aquí la inventé.