miércoles, noviembre 23, 2011

Crónicas de autobuses, camiones y demás (5).

Recuerdo el día en que casi la vi, casi le hablé y casi pude conocer quién es ella. Me confié en verla próximam—

Aquí quiero abrir un pinche paréntesis:
No entiendo el romanticismo ni la idealización. Y con decir que no los entiendo me refiero a sus porqués. Algunos desvisten a las mujeres con la mirada pero yo prefiero usar los dientes, es más divertido y el kino ayuda bastante en eso de entablar relaciones. Trataba de entender la idea del amor y hasta ahorita le veo dos conceptos, uno idealista y otro pragmático.

En el idealista el amor es benigno, no causa daño, es bello y produce vida, conocimiento, alegría o cualquier otro alimento para el alma. Se rompe la barrera del egoísmo pues se acepta que esa persona no nos pertenece y es distinta a uno mismo, son dos partes de otra idea: la pareja. No forman un solo ser, se compone un sólo ser. "Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto." No es reciproco y a pesar de eso no espera la reciprocidad.

En el pragmático el amor ayuda a crecer y es egoísta, queremos lo que esa persona posee para nosotros mismos y nos atamos al sentimiento irracional, similar al enamoramiento. El amor pragmático tiende a lo bello, pero no lo es, sin embargo nos mantiene con un grado de bienestar estable. Desea la reciprocidad pues queremos ser amados.

El enamoramiento todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta (no entiendo ese sentido; si algo te hace daño te retiras por decisión propia pues no es bueno para ti). Bueno en que precede a cualquier forma de amor, malo en que espera demasiado y distorsiona cualquier sentimiento o idea.

Los ideales no existen pero son necesarios, al menos en mi caso para divertirme. El amor como idea popular o moda tiende a romantizar el dolor que causa el supuesto amor, qué clase de sentimiento permite que el usuario se lastime aguantando. Toda emoción busca nuestro bienestar y eso es racional así las emociones sean irracionales. El amor el ser una emoción busca nuestro bienestar y si sufrimos es una clara señal de que eso no es amor.
Cierro paréntesis.

—ente pero ya no la he vuelto a ver, creo que de haberle hablado por lo menos seríamos amigos en Facebook o tendría una idea de quién es ella, Gaby.

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